Tras promesas, los Solano levantaron la huelga

Ayer hubo dos nutridas marchas, en Choele Choel y Viedma.

Se reunieron con Weretilneck y Piccinini y quedaron conformes.

19 jul 2013 - 00:00
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VIEDMA / CHOELE CHOEL (AV/AVM).- Los familiares de Daniel Solano aceptaron ayer levantar la huelga de hambre que llevaba 18 días, luego de reunirse con el gobernador Alberto Weretilneck y con la procuradora general Liliana Piccinini. Unas 100 personas acompañaron el reclamo de justicia con una marcha en Viedma, mientras que otras 700 caminaron por Choele Choel desde el acampe de los Solano, ubicado frente al juzgado, hasta el polideportivo, donde se exhibió el documental “Dónde está Daniel Solano: diario de una causa”, en una pantalla gigante. Según dijo al regresar a Choele Choel el abogado de los Solano, Sergio Heredia, en Viedma “nos dieron las respuestas que fuimos a buscar”. El principal compromiso asumido por Weretilneck, indicó, fue que “no se va a elevar la causa a juicio hasta que estén todos los imputados procesados, civiles y policías. Y si tiene que haber más detenidos los habrá”. La promesa conformó a la querella pero llamó la atención, porque avanza sobre decisiones que no corresponden al Poder Ejecutivo sino al Poder Judicial. Por otro lado, ante Heredia y Pablo Solano, el tío de Daniel, Piccinini se comprometió a investigar las muertes de Pedro Cabañas Cuba e Hilario Corvalán, que la querella relaciona con la desaparición y asesinato de Solano. “Todos somos Daniel Solano”, decía el gran cartel que encabezó la marcha en Viedma, que comenzó en la plaza San Martín, en la gigantografía de Atahualpa Martínez, el joven que fue asesinado en Viedma hace cinco años. La madre de Atahualpa, Julieta Vinaya, hizo la huelga de hambre con los Solano y debió ser hospitalizada dos veces por deshidratación. Ayer Heredia anunció que todos levantaron la medida “por la salud de Julieta, porque los norteños no vamos a permitir que un rionegrino sufra”. “En lo personal, doy un voto de confianza al compromiso asumido por nuestras autoridades que deben cumplir con el mandato que les ha conferido el pueblo y lo deben hacer con responsabilidad por la convivencia social”, dijo el obispo de Viedma, Esteban Laxague, al finalizar la marcha frente a la sede del Superior Tribunal de Justicia. Tras él habló el sacerdote Luis García, de la Vicaría de la Fraternidad, quien planteó la necesidad que la causa de Solano “ponga al descubierto grupos y negociados mafiosos, para que se haga Justicia y se termine con la impunidad”. En Choele, la marcha pasó por la Comisaría Octava, el boliche Macuba –de donde desapareció Daniel el 5 de noviembre de 2011–, y terminó en el polideportivo. Participaron numerosas agrupaciones gremiales y políticas de Río Negro y Neuquén.