Contratos polémicos en el Parque Nahuel Huapi

Pocas empresas, altos montos e incumplimientos.

Se autorizó una nueva ruta lacustre, sin licitación, a amigos K.

10 may 2012 - 00:00
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Meses atrás, luego de la erupción del Cordón Caulle, a través del Ministerio de Turismo de Nación se redireccionaron 7 millones de dólares de un crédito del BID para limpieza de sectores dentro del Parque. El convenio del BID establecía distintas modalidades de contratación dependiendo de los montos. Evitando el llamado a licitación, se realizaron varios contratos por menos de ese monto (los contratos fueron de entre 2 y 3 millones de pesos) y se distribuyeron las obras de manera directa entre varias empresas, la mayoría con sede en Buenos Aires. La justificación, oficial y extraoficial, fue que las tareas eran urgentes y que se priorizó a empresas que hubieran ejecutado obras para el organismo con anterioridad y que cumplieran con los requisitos.

En varias de las contrataciones de obras con fondos BID en el Parque Nacional Nahuel Huapi, los procesos son legales, pero no por eso “prolijos” desde el punto de vista de lo que se espera de un organismo público en cuanto a la asignación de recursos.

En el caso de la restauración de las casas de Anchorena, Marrón y Verde en la Isla Victoria, se contrató una empresa que ha gestionado suculentos contratos de obras públicas con el gobierno nacional en todo el país, pero que ha registrado en ellos varios inconvenientes. La obra en sí registraría algunas irregularidades y la empresa subcontratada dejó un tendal de deudas incobrables. (Ver recuadro).

Asimismo, afloran dentro del Parque algunos ejemplos emblemáticos que ponen en evidencia que la última palabra y las decisiones se toman en Buenos Aires, detrás de un escritorio, muy lejos de lo que opinen las comunidades locales. Es el caso de la concesión del balneario del lago Espejo, en manos de los propietarios de la hostería Lago Espejo Resort –los socios son de Buenos Aires, varios de ellos con estrechas vinculaciones al poder político-. La hostería en realidad desde hace tiempo que no funciona como tal y es más bien un club privado de los propietarios y amigos.

La concesión fue resistida por la comunidad, ya que no sólo se anuló la posibilidad de acampe en el balneario, sino que con la anuencia de Parques se limitó el acceso vehicular al sector izquierdo de la playa. Pese a los reclamos y manifestaciones, y a los reiterados incumplimientos del contrato en los que incurrió la empresa, la situación se mantiene.

Recientemente, la presidenta de la APN, Patricia Gandini, emitió una resolución autorizando a una empresa a explotar una nueva ruta a la Isla Victoria desde La Angostura. Se trata de un transbordador que llevará pasajeros y vehículos hasta Puerto Radal, desde allí, en Traffic, los pasajeros recorrerán la Isla por un camino interno. Por ser una idea “innovadora”, Parques no llamó a licitación y otorgó un permiso provisorio. Llegado el momento, en una eventual licitación, la empresa tendrá prioridad por ser una iniciativa privada.

Uno de los directivos de la compañía y socio es Julio Alberto Ciurca, el ex vicepresidente de Parques Nacionales y estrecho colaborador del ex presidente Néstor Kirchner.

En la conformación de la empresa aparecen dos socias cuyos nombres figuran en decenas de empresas, algunas de ellas vinculadas al líder camionero de la CGT Hugo Moyano y otras que son investigadas por la justicia. Uno de los supuestos socios locales, actualmente a cargo del transbordador, es el ex precandidato a intendente del MPN y ex funcionario del Ministerio de Desarrollo Territorial de la provincia, Julio Suárez.

Camino a Isla Victoria

Julio Suárez es el responsable local del transbordador Patagón, un lanchón con capacidad para transportar hasta 8 vehículos y 35 personas. Su valor, según los socios de la firma, ronda los 500 mil dólares.

Transvayci S.A. nació prácticamente con la compra del transbordador. Oficialmente fue conformada el 14 de agosto de 2007.

En enero de 2012, Patricia Gandini firmó la resolución que otorga un permiso provisorio por tres años a la empresa para explotar una nueva ruta a la Isla Victoria, partiendo desde Puerto Manzano –un predio municipal- hasta Puerto Radal. El permiso se fundamenta en la necesidad de “reactivar la oferta turística lacustre” y la originalidad de que se podría ir hasta el centro de la isla en vehículos.

“Se llama a licitación cuando un producto turístico ya esta instalado, si mañana viene una empresa que quiere ir al Bosque de Arrayanes con un catamarán desde Bahía Brava, no se le otorga, ya hay empresas operando, en cambio cuando una cosa es nueva, a nadie se le ocurrió, se puede. Si hay 10 personas que quieran usar esa ruta, se llamará a licitación”, explicaba en febrero pasado el jefe de la seccional local, Ricardo Rúa.

No obstante, la idea de una ruta desde La Angostura hasta Isla Victoria no es nueva. En el 2008, el empresario de transporte Aníbal Tortoriello, también de la mano de Julio Suárez, presentó un proyecto para abrir una ruta que partiría desde La Angostura, pasando por Bosque de Arrayanes hasta Puerto Radal. Finalmente, la idea no prosperó y fue atribuido a cuestiones económicas de la empresa, aunque en Parques aluden a que pretendía varios destinos dentro del PNNH, por lo cual fue considerado inviable.

Prestadores lacustres locales aseguran que tuvieron la intención de ofrecer la excursión de Puerto Radal pero no encontraban buena predisposición en Parques. Un prestador recordó que tiempo atrás a través de la Asociación de prestadores turísticos presentaron una nota a Parques para que se habilitara el lugar, pero hasta el momento no obtuvieron respuesta.

Ahora las obras de infraestructura básica en el puerto, licitadas hace tiempo, cobraron un nuevo impulso. Desde Parques se defienden y aseguran que cualquier prestador puede solicitar y acceder a un servicio diferenciado dentro de la Isla.

El intendente interino del Parque Nacional Nahuel Huapi, Damián Mujica, aseguró que Transvayci gestiona un “tramite de prestador turístico diferenciado que ahora se hace la recorrida por las oficinas técnicas”.

Uno de los socios de la empresa, Francisco Callegari, detalló que “hay una autorización global del parque, queremos establecer los puntos de movimiento. En principio es desde Radal hasta Anchorena, por un camino que prácticamente no se usa. Son 15 km a lo largo de la Isla”.

Callegari reconoció que los costos operativos del transbordador son muy altos. Por lo bajo, operadores lacustres señalan que la excursión a Puerto Radal por sí sola no sería rentable y que este permiso sería la antesala de poder operar en Quetrihue.

Por reglamento, según precisó el intendente del Parque Nahuel Huapi, Damián Mujica, como prestador turístico diferenciado la empresa sólo podrá transportar en principio hasta 15 personas, lo que complicaría más la ecuación económica. De esta manera, al tiempo de estar operativo el circuito, lo más conveniente para la empresa sería una licitación en la cual se amplíe la cantidad de pasajeros o bien, conseguir sumar otro destino como Bosque de Arrayanes. Ante una eventual licitación, la empresa tendrá prioridad para superar la mejor oferta.

Desde su desembarco en el Nahuel Huapi el lanchón no ha realizado muchos trabajos y la mayor parte del tiempo permanece fondeado en Bahía Mansa.

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