Un tornado devastó al poblado de Cagliero

Fortísimos vientos, lluvia y granizo derribaron un comercio y destrozaron silos y techos, cerca de Patagones.

05 mar 2012 - 00:00
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CAGLIERO (AV)- Un tornado derribó un comercio, abolló grandes silos, tiró molinos y voló techos en el pequeño pueblo agrícola de Cagliero, ubicada a unos 30 kilómetros al norte de la Comarca Viedma Patagones.

Todo fue tan rápido que dos niños que jugaban en la plaza no alcanzaron a llegar a sus casas y la piedra los golpeó en varias partes del cuerpo.

Si bien fueron lesiones leves por prevención debieron ser trasladados al hospital de Patagones.

A la piedra sobrevino la lluvia que llegó acompañada de un intenso viento que no recuerdan otro igual los pobladores más antiguos.

Las primeras evaluaciones arrojan voladura de techos en la escuela, la sala de primeros auxilios y varias viviendas.

Postes de electricidad tirados o inclinados en 60 grados, cables cortados y chapas de zinc distribuidas por todos lados arrugadas como hojas de papel en la palma de la mano.

Por razones de seguridad Cagliero quedó sin energía eléctrica pero los rayos de la tormenta iluminaban en parte dando una idea del patético panorama en el que se trasformó en minutos este tranquilo pueblo agrícola de unos 85 habitantes.

Muchos de ellos no estaban por ser domingo y atraídos por la fiesta de la Soberanía en Patagones.

Desde el municipio se los ubicó para que revisaran sus viviendas por los posibles daños.

Pasadas las 20.30 de ayer comenzaron a arribar al lugar familiares de pobladores preocupados por la situación.

El intendente de Patagones, Jabier Garcés, se trasladó hasta allí apenas informado de lo sucedido y junto con el subdelegado municipal, Daniel Engraf, recorrieron la zona y levantaron en las instalaciones del club un centro de evacuados.

En tanto los bomberos recorrieron la manzana del derrumbado antiguo edificio de Ramos Generales frente a la estación del ferrocarril para asegurarse que ningún vecino quedara allí.

Las razones tuvieron que ver con el material inflamable del comercio -como garrafas- que quedaron sepultadas entre los escombros y el techo ante el riesgo que pudiera significar la caída de un rayo.

Luego del tornado nuevamente llovió con mayor intensidad unos 35 milímetros anegando aún más las calles.

Los daños del tendido eléctrico fueron gravísimos tanto como en campos cercanos como de Casás donde las pérdidas han sido devastadoras.

Un concejal de Patagones fue uno de los productores seriamente afectados.

Los grandes silos donde se acopia el cereal abollados y los sinfines esparcidos a sus alrededores graficaron la intensidad del tornado que afortunadamente sólo dejó daños materiales pero difíciles de remontar.

A poco de llegar al sector más poblado, tres de un grupo de seis silos y la voladura de las chapas de un galpón aledaño ya daban la imagen de lo que había sido el paso del tornado.

Cagliero sería la zona más afectada, aunque Juan B.

Casas y otras localidades cercanas hacia el este y el norte en dirección a Bahía Blanca también habrían resultado damnificadas.

Las últimas informaciones indicaban que en campos de esas zonas habrían sido destruidos silos y molinos.