Sarna del peral: una amenaza que llegó en esta temporada

Teniendo en cuenta la gravedad de la situación, desde el INTA se recomienda poner especial énfasis en el control de la infección primaria de la próxima temporada y para ello es imprescindible efectuar los tratamientos otoñales.

19 mar 2017 - 00:00
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Durante esta temporada de cosecha 2017 se observaron numerosos montes de peral con ataques de sarna (Venturia pyrina) que, en algunos casos llegaron a producir daños de tal magnitud que impidieron la cosecha de la fruta, especialmente en pera Williams.

Sin embargo, también se observaron daños en otras variedades como Packham’s Triumph y Beurre D’Anjou. Esta situación se produjo, seguramente, porque las últimas tres primaveras se produjeron lluvias y condiciones humedad propicias para el incremento del inóculo.

Desde INTA Alto Valle se publicaron, durante los dos últimos años diversas notas referidas al tema, una disertación en el marco de las Jornadas Fitosanitarias llevadas a cabo en Setiembre del 2016 y se emitieron seis alertas de sarna a través del Boletín Fitosanitario, desde el mes de octubre del año pasado a febrero de este año ; sin embargo y por distintos motivos, la reacción de los productores a esta información fue muy dispar, seguramente porque esta fue la primea vez que se produjeron daños de esta magnitud y por tratarse de una enfermedad de aparición esporádica y muy localizada.

Teniendo en cuenta la gravedad de la situación es que se recomienda poner especial énfasis en el control de la infección primaria de la próxima temporada y para ello es imprescindible efectuar los tratamientos otoñales. El control de la infección primaria es fundamental y para ello hay que impedir la formación de los pseudotecios en las hojas caídas, que luego liberarán las ascosporas durante la primavera.

Las alternativas de pulverización dependerán de la gravedad de la situación de esta cosecha y se podrá recurrir sólo a un tratamiento con urea al 5% previo a la caída de las hojas, cuando estas ya se hayan “entregado”. Aplicaciones más tempranas no lograran su cometido debido a que si la urea se absorbe y se redistribuye en el resto de la planta no alcanzará el objetivo.

Las aplicaciones de polisulfuro de calcio 32ªBe a 3lts/100 lts de agua, en el mismo momento en que se recomienda la aplicación de urea, tiene por objetivo acelerar y uniformar la caída de las hojas. En ensayos realizados en manzanos en Río Colorado se observó que el mayor control se obtuvo con la aplicación consecutiva de úrea y polisulfuro.

Otra acción del polisulfuro se podría orientar a controlar los posibles cancros que algunos autores citan como forma de invernación conídica, pero investigadores locales nunca pudieron demostrar la presencia de los mismos.

De todas maneras, esta temporada, se revisarán minuciosamente los brotes en los montes de Williams que fueron severamente atacados, a fin de confirmar la presencia o no de los mismos.

Inmediatamente después de la caída total de las hojas se recomienda enterrarlas completamente mediante el uso de rastra de discos a fin de asegurar que se descompongan lo más rápido posible. Dependiendo de la superficie ocupada por la variedad que fue afectada puede recurriese a un “soplador de hojas” a fin de eliminar las mismas de la fila de plantación y asegurarse que luego sean enterradas.

En aquellos casos en que las infecciones fueron muy elevadas es conveniente aplicar fungicidas bencimidazoles o un inhibidor de la biosíntesis del ergosterol (IBE), (la bibliografía indica que debe usarse el doble de dosis de las usadas normalmente) en poscosecha, previo a la caída de las hojas, pero cuando estas se encuentran aún activas para interferir en el proceso de formación de los cuerpos fructíferos donde se alojan las esporas.

Estos tratamientos deberán ser complementados, en mayor o menor medida, con las aplicaciones de primavera entre setiembre y la primera semana de diciembre, dependiendo de las condiciones climáticas que se produzcan en la primavera 2017.

Para más información dirigirse a la EEA Alto Valle de INTA o a sus Agencias de Extensión.

“El daño impidió la cosecha de la fruta, especialmente en pera Williams. También se observaron daños en otras variedades”.
Ing. Agr. Jorge Toranzo, director de EEA Alto Valle.
Datos clave
309.000
son las toneladas de peras argentinas exportadas hacia todos los países durante toda la temporada 2016.
35%
es la proyección de caída
en los niveles de la actual cosecha por calidad y sanidad.
“Durante esta temporada de cosecha 2017 se observaron muchos montes de peral con ataques de sarna que en algunos casos llegaron a producir daños de magnitud”.
La imagen de la enfermedad
La detección en campo de las esporas de Venturia pirina, hongo responsable de la
“sarna del peral”, es información importante para el desarrollo de las alarmas regionales.
Roca

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