En alerta y con amenaza de paros, Pereyra negocia subsidios al salario

El gremialista busca amortiguar el impacto de la baja de equipos de YPF. Hoy juntará a los delegados del sector para analizar qué medidas tomar.

02 dic 2016 - 00:00
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Luego del anuncio de que YPF dará de baja los contratos de 33 equipos en Neuquén, el titular del sindicato de Petroleros, Guillermo Pereyra busca amortiguar el impacto para unos 1.700 trabajadores afectados.

El dirigente petrolero negocia por estas horas que el gobierno nacional abone el sueldo de unos 1.000 asalariados que quedarán desafectados, mientras se aclara el panorama para que arriben las inversiones. De todos modos, según contó a “Río Negro”, “todavía no hay nada cerrado”. Y señaló además que no es el único camino que tomará, y que evalúa “distintas opciones para evitar despidos.

Pero mientras negocia entre bambalinas –el lunes tendrá una nueva cita con las empresas en Buenos Aires–, el hombre fuerte del sector petrolero reunirá hoy a los delegados de todos los yacimientos para analizar cómo actuar ante este panorama. En diálogo con “Río Negro”, Pereyra no descartó que pueda tomarse una medida de fuerte impacto porque “el descontento es muy grande”.

El que sí anunció paros sorpresivos fue su par de Jerárquicos, Manuel Arévalo, muy enojado con la decisión de YPF en medio de una negociación que parecía encaminarse. El referente gremial también fue invitado a la asamblea de hoy de los trabajadores de base, pero se adelantó y realizó una denuncia en el Ministerio de Trabajo, según contó ayer a LU5.

Estrategias

Pese a que la tensión recrudeció, fuentes provinciales y nacionales aseguraron a este medio que el gran acuerdo federal de hidrocarburos sigue en pie y que se firmará a mediados de diciembre. “Antes de comprometer inversiones y puestos de trabajo en una gran plan general, YPF buscó resolver el problema de los equipos parados, que le cuestan unos 100 millones de dólares al año”, graficó una persona cercana a las negociaciones.

Según esta mirada, el acuerdo federal que “refundará” Vaca Muerta, tendrá un capítulo para contener a los trabajadores afectados por la baja de equipos, ya sea a través de aportes de las empresas o del estado. La idea es que los mismos puedan volver a los yacimientos en los próximos años, cuando el mercado despegue.

El propio ministro de Energía, Juan José Aranguren, señaló que el 13 de diciembre se hará un anuncio sobre el resultado de las negociaciones. En la Casa Rosada especulaban ayer con la posibilidad de que el propio presidente Mauricio Macri sea el que presente en sociedad el acuerdo. Inclusive, no descartan que el acto pueda hacerse en Neuquén, justo en los festejos del Día del Petróleo.

Aunque aún está en debate, el anuncio incluiría el pedido del gobernador Omar Gutiérrez de garantizar el precio del gas por tres años, atado a un plan de inversión y producción incremental de las empresas. Todavía no hay certezas sobre qué pasará con el barril criollo, aunque se impone la idea de una baja gradual durante el 2017.

Lo que está en juego
Qué dirá el pacto federal
Precio. El acuerdo garantizará un valor rentable del gas y del petróleo para los próximos cuatro años.
Compromisos. Con esa garantía, las petroleras realizarán un compromiso de inversión para los próximos meses que apuntalará la actividad.
Convenio. Atado al paquete está la adenda del convenio colectivo de trabajo, un intento para preparar al sector para los años que se vienen con condiciones más flexibles.
Inversiones. El plan abrirá una nueva etapa para Vaca Muerta, en la que se aspiran atraer inversiones con condiciones aseguradas.
Consumo. El programa limitará la importación de combustibles a necesidades reales de stock.
Neuquén
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