Grieta en el MPN por la reforma impositiva de Macri

El gobernador Omar Gutiérrez se mostró confiado en que no habrá pérdida de recursos para las provincias. El vicegobernador Rolando Figueroa no quiso hablar.

El exmandatario Jorge Sapag opinó que se debe pensar qué recursos necesita Neuquén para garantizar la gobernabilidad. El diputado Pilatti, duro.

15 nov 2017 - 00:00
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La reforma tributaria o pacto fiscal que propone el gobierno nacional a las provincias abrió posturas moderadas, algunas más duras y reservó otras en el Movimiento Popular Neuquino. El gobernador Omar Gutiérrez participará hoy de una reunión con sus pares en el Consejo Federal de Inversiones (CFI) en donde prometen “debatir la propuesta” antes del encuentro con el presidente Mauricio Macri convocado para mañana.

El mandatario afirmó ayer que hay cuestiones en las que está de acuerdo y “otras en las que no”, pero esperaba anoche un tercer borrador a la espera de que recogiera alguna de sus observaciones. “No va a haber pérdida de recursos en las provincias porque el gobierno nacional, con un fondo que se va a crear, lo va a compensar. Hay que leer la letra chica y además tenemos tres consultoras que están elaborando los respectivos informes para presentar la documentación objetiva y plantear cuáles son los puntos de vista. Aquí hay un acuerdo fiscal y, por otro lado, una reforma impositiva. Hay que integrarlas”, aseguró.

Sobre los cambios impositivos, cuestionó que “en el primer borrador figuraba la eliminación de Ingresos Brutos y Sellos a la actividad hidrocarburífera”, algo que se había prometido no tocar en el último acuerdo de competitividad para la industria. Una gran porción de la recaudación provincial está atada lo que tributa la actividad y dijo Gutiérrez que manifestó su “preocupación” por lo que consideró pudo ser un “olvido” del gobierno nacional.

Al respecto, el exgobernador Jorge Sapag dijo que “hay que poner todo en la mesa de discusión”. “Entiendo que puede haber algunos impuestos que pueden ser distorsivos, pero hay que pensar cuál es la caja que necesita la provincia para hacer posible la gobernabilidad y cuál es el presupuesto”, planteó. Definió a Neuquén como “una provincia que atrae población” y pidió también incentivos fiscales para que lleguen inversiones. “Hay que tener cuidado en cómo tratamos al inversor futuro, porque si no va a elegir otro lugar en el mundo para invertir. Pero no podemos aumentar y maximizar la renta del Estado nacional a expensas del Estado provincial ni viceversa”, observó.

El diputado oficialista Mario Pilatti fue más crítico con la propuesta del gobierno nacional. “La reforma tributaria que impulsa el gobierno nacional confirma a Buenos Aires como la provincia que más beneficios obtiene con el cambio de esquema”, afirmó.

Indicó que “el desguace del Fondo del Conurbano Bonaerense y la consecuente coparticipación entre todas las provincias del Impuesto a las Ganancias le permitirían a la provincia más poblada del país incrementar sus fondos anuales en 25.000 millones” y que Neuquén debería resignar, en ese tironeo de fondos, 317 millones que el Estado nacional se compromete a compensar en 2018.

“Neuquén ganaría 2.100 millones de pesos por la vuelta del 20% de Ganancias que resignaría la Anses, pero perdería 550 millones por el impuesto al Cheque y dejaría de percibir 1.400 millones por el excedente del Fondo del Conurbano y otros 500 millones por su participación en el fondo de infraestructura de Necesidades Básicas Insatisfechas”, detalló. Quien se abstuvo de opinar ayer fue el vicegobernador Rolando Figueroa.

Las claves del proyecto de Nación
Deroga el artículo 104 de la ley de Impuesto a las Ganancias que sustrae de la masa coparticipable un 36% para enviarlo a la Anses (20%), al Fondo del Conurbano Bonaerense (10%), al fondo de infraestructura social para provincias con Necesidades Básicas Insatisfechas (4%) y para Anticipos del Tesoro Nacional.
Con esa modificación, unos 240.000 millones volverían a formar parte de los recursos coparticipables. A Buenos Aires le tocaría la mayor parte, unos 25.000 millones anuales.
Nación compensaría la pérdida de fondos que dejará de recibir Anses (130.000 millones) con la cesión del total de lo recaudado por Impuesto al Cheque. También propondrá un esquema de compensaciones para lo que pierdan las demás provincias. En el caso de Neuquén, serían más de 300 millones.
Menos dinero
5.000
millones de pesos perdería Neuquén de recaudación si se desgrava Ingresos Brutos y Sellos de la actividad petrolera.
Neuquén

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