Otra excepcional producción de piñones

Cada tres o cuatro años las araucarias regalan una generosa cosecha de su semilla. Este es uno de ellos y abre una singular expectativa de comercialización para los recolectores.

11 abr 2016 - 00:00
Comparte esta noticia

NEUQUÉN (AN).- Cuando en el valle los árboles comienzan a ponerse amarillos, en la cordillera empieza la recolección de piñones, esa semilla ancestral y sagrada que, según la leyenda, salvó del hambre a los hijos originarios de esta tierra.

Los pehuenches consideraba al pehuén un árbol sagrado pero no comían los piñones porque creían que eran venenosos.

Ocurrió que durante varios años hubo una gran escasez de alimentos.

Los jóvenes salían en busca de comida pero volvían con las manos vacías hasta que Nguenechén, a través de un anciano de barba blanca, se le apareció a uno de ellos y lo convenció de que eran comestibles.

También le recomendó que los acopien y los guarden bajo tierra para tener alimento todo el invierno.

Cada tres o cuatro años las araucarias o pehuenes regalan una producción extraordinaria.

En los buenos años un ejemplar maduro, en plena producción, puede dar hasta 400 kilos de piñones que tienen como destino el consumo personal y también la venta.

“Como en general ocurre con las especies nativas la producción es cíclica.

Cada tres o cuatro años tenemos una muy buena cosecha”, explicó el director de Recursos Forestales de la provincia, Uriel Mele.

Recordó que para recolectar siempre hay que tener una autorización.

Como este año coincide con un ciclo de buena producción, Neuquén estableció que hasta el 24 de abril, en los bosques espontáneos fiscales, se podrá recolectar para consumo hasta 20 kilos por persona y hasta 100 kilos por grupo familiar, con un valor de 5 pesos por kilo.

El cupo para comercialización es de hasta 300 kilos por temporada con un valor por volumen de 10 pesos por kilo.

Los municipios y organismos públicos, comunidades de pueblos originarios y personas carentes de recursos quedan exentos de este pago.

La recolección de los piñones es una práctica completamente artesanal, realizada sobre todo por los pobladores que viven en cercanías de la zona de araucarias que los recogen uno por uno.

Luego muchos de ellos los venden a granel los comerciantes.

En el Alto Valle un kilo se consigue entre 50 y 60 pesos y por más cantidad es posible adquirirlos a menor precio.

La Guía Forestal Única la emite la subsecretaría de Producción, a través de la dirección de Gestión de Bosque Nativo.

Sólo se pueden recolectar las semillas del suelo y a una distancia no menor a 1.000 metros de donde se encuentren pobladores asentados en forma permanente o transitoria.