Boliches: ¿quién le pone límites al alcohol en los jóvenes?

De la previa, al after: siempre el alcohol. La cultura del “reviente” no distingue clase, hora ni lugar; y el pedido de los “bolicheros” desató una polémica.

17 jul 2017 - 12:05
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Los dueños de boliches reavivaron en la comunidad un debate que parecía olvidado: la problemática del consumo de alcohol en la juventud.

Fue a partir de que pidieron al municipio la modificación de la ordenanza que regula la actividad nocturna (4678/2013) motivados por supuestas “pérdidas económicas” causadas por “escuetos” horarios, que -según ellos- no sólo acortan los tiempos de venta, sino la llegada de clientela de otras ciudades del valle.

Al decir que “con la ordenanza (el municipio) quería combatir los after pero se duplicó la cantidad de intoxicados”, los dueños de boliches disparan con un arma de doble filo, porque se apoyan en una problemática social como es el alarmante consumo de alcohol, para plantear una necesidad sectorial (comercial).

Así lo vio “Río Negro” en una recorrida. Los horarios y las ganancias de los empresarios no parecen ser la principal preocupación de los roquenses ni de los concejales; lo que une, es la necesidad de debatir para resolver un profundo problema social.

Los concejales

El edil Mario Álvarez no cree que la solución llegue por un cambio de horario. El vecinalista pidió la apertura de una “mesa de diálogo” para hacer una norma afín a todos los sectores involucrados (padres, chicos, vecinos aledaños a los locales y los dueños de los boliches).

El presidente del bloque del FpV, José Luis Berros, no adelantó una postura concreta porque “sería irresponsable hacerlo sin conocer y sin reunirnos con los empresarios. Estamos dispuestos a sentarnos y a dar el debate, pero un debate profundo, no únicamente el horario”, señaló.

Gabriel Giayetto concejal por el PRO, sostuvo que la ordenanza debe ser modificada “porque han cambiado los tiempos y los paradigmas del entretenimiento”. Dijo que es necesario poner énfasis no sólo en lo comercial, sino en la “prevención” porque “el consumo de alcohol se disparó no sólo en los locales, sino en los hogares. Es un debate que debemos darnos como ciudad”, afirmó.

Boliches: ¿quién le pone límites al alcohol en los jóvenes?

Para los padres y madres consultados, el horario como está, está bien y parece no generar alteraciones en los hábitos de los adolescentes. El alcohol está arraigado en la vida social de los jóvenes que en todos los casos ocurre en las casas, por medio de juntadas, previas, fiestas. Sólo algunos salen al boliche y la mayoría lo hace ocasionalmente. Muchos ni siquiera tienen dinero para salir.

Los adultos acuerdan con que “una ordenanza no va a cambiar la problemática de fondo” y que las familias son las primeras responsables de educar en un mundo que cada vez los invita a transgredir un poco más los límites.

Cifras que alarman

Es en la guardia del hospital donde está oculta la triste realidad. Todos los fines de semana (a partir de las 4 de la madrugada) la ambulancia sale a buscar alcoholizados a la calle o afuera de los boliches, mientras que otros -varones y mujeres- llegan acompañados por sus amigos.

“Son entre 6 y 8 personas intoxicados por alcohol por fin de semana. Aumentaron los casos y se están dando cada vez en adolescentes más chicos, entre 13 o 14 años”, declaró la jefa de Guardia del hospital Francisco López Lima, Marina Aravena.

“Salud debe aportar lo que tiene que ver con lo orgánico para tratarlo como una adicción, pero se tiene que hacer más énfasis en la prevención” dijo la médica. “La prevención es una tarea “interinstitucional”, porque estamos ante un problema social. “(El alcohol) se toma como algo común, como algo iniciador en el adolescente, es hasta un logro. Nadie garantiza que ese adolescente no tenga un problema a futuro”.

El concejal Giayetto por su parte, también apuntó a la prevención con medidas concretas como “campañas de concientización en las escuelas y a través del Consejo de la Niñez”, con una fuerte impronta sobre los padres

Lo revelador es qué piensan los adolescentes inmersos en esa realidad. Todos acuerdan en que el consumo de alcohol se incrementa cada día más. “El alcohol se ve como diversión. En un cumpleaños, en una juntada no puede faltar porque sino es aburrido”, advirtió Tamara de 18 años.

“Uno crece con la idea de fiesta, alcohol, diversión. El borracho se anima a todo, es gracioso y estamos en un Estado que te hace creer que es el mejor momento de tu vida”, reflexionó.

Ahora, ¿cómo desafiar los límites de una ordenanza?, es la pregunta del millón.

Testimonios: en primera persona
Me parece bien que se multe a los padres de los menores que salen alcoholizados. Esta problemática se puede solucionar pero somos los padres los que tenemos que ayudar, educar para que desde el cascarón tengan conciencia de que no todo es alcohol. Yaquelin Recabarren (madre)
Trabajé en taxi de noche y puedo asegurar que a los jóvenes nadie los cuida. La reducción de horario un poco ayuda. Desde el municipio deben controlar la cultura alcohólica de los chicos, es por el bien de ellos y no por el del negocio. Hugo Mirazo (padre)
Hay que ver la educación de la casa y si damos el ejemplo. Eso permite conocer a nuestros hijos y saber de que son capaces. La epoca cambió mucho para mal, pero no depende de una ordenanza, depende de lo que les inculcamos en casa. Sergio Estevez (padre)
Agencia Roca

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