Atención médica y sonrisas para dos parajes

Dos escuelas hogar, de Atraico y Clemente Onelli, recibieron la visita de profesionales de salud, que también llevaron donaciones.

20 may 2017 - 00:00
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Impulsados por el Colegio de Farmacéuticos de la provincia, profesionales médicos de distintas localidades llegaron a escuelas rurales de la zona de Jacobacci para compartir dos jornadas solidarias, en las que abundó la buena onda, las ganas de compartir y una gran muestra de cariño mutuo entre alumnos, docentes, pobladores y visitantes.

El jueves, un gran equipo integrado por farmacéuticos, un médicos, un optómetro, una psicóloga, una maestra jardinera, una bioquímica y un enfermero, entre otros, visitaron la Escuela Hogar 162 del paraje Atraico y ayer llegaron hasta laEscuela Hogar 104 de Clemente Onelli, llevando a ambas entidades educativas ropa, alimentos, calzados, elementos deportivos, computadoras, más la atención médica y unas ganas inmensas de compartir y de intercambiar experiencias con los habitantes de estos lugares.

La visita a estas escuelas, formó parte de la segunda campaña solidaria que emprendió el Colegio de Farmacéuticos de la provincia en año pasado con el objetivo devolver algo de lo que reciben en cada una de las farmacias de la provincia.

“Siempre realizábamos campaña para ayudar a instituciones u organismos, pero desde el año pasado decidimos ponernos al frente y venir nosotros. Fue así que el año pasado por iniciativa de una colega de Valcheta visitamos Aguada Cecilio y Nahuel Niyeo. Y no solamente queremos entregar donaciones, también calor humano, amor, compartir con los niños y la gente de cada escuela, cada paraje una jornada que nos llena el alma. Para nosotros es muy gratificante”, sostuvo el presidente de Colegio de Farmacéuticos de la provincia, Marcelo Yop. El profesional estuvo acompañado por el vicepresidente, Fabio Cafaratti y el tesorero, Rodolfo Mastandrea, quien aclaró que los elementos entregados fueron producto de las donaciones que se recolectaron en cada una de las farmacias de la provincia.

Durante las jornadas, niños y adultos recibieron atención médica, oftalmológica y se les realizaron análisis clínicos de rutina. También compartieron juegos con los tradicionales personajes de Walt Disney como Minnie y Mickey en los que abundó la diversión y la buena onda. En Atraico, uno de los integrantes del grupo solidario, vivió momentos muy emocionantes al conocer la escuela en la que trabajó su padre en la década del 60. La gente del paraje se mostró agradecida por la visita de los profesionales y resaltó la importancia de la atención médica y las donaciones.

El corazón del inhóspito paraje
Como ocurre en cada uno de lugares donde existe una escuela rural, esta se convierte en la caja de resonancia de los vecinos, transformándose en el corazón que les da vida a estos sitios tan inhóspitos de la Región Sur. “La escuela es todo para Atraico. Acá se hacen las reuniones, los cumpleaños, etc. También los docentes, además de lo pedagógico, hacemos de padres, madres, psicólogos, amigos, etc. de nuestros alumnos. Estamos mucho tiempo con ellos, aprendemos a entenderlos, compartir, es una labor muy gratificante que te deja mucho desde lo humano” señaló el docente Jandry Cuevas, quien está a cargo del taller de Lengua Mapuche. Pero la crisis del campo y la migración de los productores va en desmedro de estas escuelas. La 162 de Atraico tiene actualmente 8 alumnos y 3 se albergan en la residencia.
La escuelita de Atraico y “un sueño cumplido”
Desde muy chico había sentido hablar a su papá de la “escuelita de Atraico” en la que había dado sus primeros pasos como maestro rural en la década del 60 luego de llegar de La Rioja. Y para el médico generalista Hugo Toledo era una deuda pendiente que logró saldar a sus 48 años. “Para mí es muy emocionante poder conocer la escuela en la que mi papá trabajó entre 1966 y 1968. Llegó de la Rioja a trabajar en esta zona y en Jacobacci conoció a mi mamá, que es oriunda de Rio Chico. En Jacobacci nací yo y, si bien había pasado cerca de este lugar, nunca había entrado al paraje. Lo invité a venir a mi papá, pero no pudo. Hoy tiene 77 años y sabia que para él iba a ser muy emocionante. Para mí un sueño cumplido. Me llevo muchas fotos y relatos de la gente que voy a compartir con él cuando vuelva al Valle”.
Un grupo de médicos, farmacéuticos, un optómetro, una psicóloga y un bioquímico, entre otros, visitaron las escuelas y dieron atención gratuita
Ingeniero Jacobacci