Concientización sobre murciélagos en Viedma

Profesionales del Instituto Malbrán ofrecieron charlas para alumnos de escuelas primarias.

09 nov 2014 - 00:00
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Después de dos incidentes con la aparición de murciélagos rabiosos en esta capital, un grupo de expertos desarrolló una serie de charlas de concientización con alumnos de colegios primarios y secundarios para despejar dudas sobre su temible reputación y el valor ecológico que reportan.

“Tuvimos buena receptividad, y los chicos nos mostraron que sabían bastante, contando anécdotas” aunque casi todos los detalles estaban referidos sobre el maltrato, explicaron a DeViedma el doctor Roberto Suárez y la becaria del Instituto Malbrán, Alejandra Alvedro.

Dijeron haber encontrado un auditorio de niños y jóvenes “muy despiertos y con muchas ideas” sobre los quirópteros porque conocían que se trataba de mamíferos que vuelan, aunque quizá “influenciados por las malas costumbres de adultos como decir que algún familiar mató un ejemplar con una escoba”.

“Se les abrían los ojos cuando vieron los videos y la idea era saber más respecto de qué clase de bicho convive en el techo de sus casas”, sostuvo Suárez al mencionar el grado de devolución en las diferentes presentaciones orientadas a las jóvenes generaciones.

El intercambio sobre otros conceptos, acerca de la especie, puso de relieve que desde el punto de vista doméstico se trata de un tema sensible en virtud de la importancia que tienen para la cadena de la biodiversidad al controlar (con su hábito alimenticio) la proliferación de insectos, y que éstos, pueden perjudicar las actividades agrícolas. El especialista Súarez destacó que cada ejemplar puede llegar a consumir casi 600 insectos por noche, con lo cual “estamos hablando de un control ecológico impresionante”.

En el contacto con los alumnos también se privilegió información para aclarar algunos conflictos que se producen entre esta especie y las personas, y su rol como vector de enfermedades por la estrecha relación que existe entre su hábitat y el de los seres humanos.

Relativizaron los mitos que se crean, producto de la “ciencia ficción” en el entorno urbano. Por caso, consideraron que son minúsculas las posibilidades de una morderura hacia un ser humano. No obstante, indicaron que “debemos tener educación para saber que hay que respetarlos, nunca hay que tocarlos porque son salvajes, y en todo caso si están asidos a una cortina hay que colocarse guantes si encerrarlo en una caja de cartón. “Si este incidente es de noche, sólo hay que abrir la ventana para que salgan al exterior”, sugirieron.

La visita de Suárez y Alvedro sirvió para dejar otras pistas. Asociaron su proliferación en zonas urbanas de esta ciudad a que se construyeron viviendas altas y con dobles altillos. “Hay que tomar medidas para evitar que se metan en las construcciones, y los techos se deben emplazar con mucho cuidado”, apuntaron.

En su paso por esta ciudad, aprovecharon para observar algunos signos relacionados con el hábitat, observar cómo se encuentran las colonias, su estado, si tienen parásitos o bacterias que presentar cierta nocividad para los quirópteros o los seres humanos. La población de murciélagos de la zona es de la especie “Tadarida brasiliensis”, que se alimenta de insectos.

En los últimos meses se produjeron dos incidentes con murciélagos supuestamente rabiosos, por lo que las autoridades sanitarias rionegrinas y de la Municipalidad de Viedma decidieron realizar una vacunación masiva de mascotas en el barrio Parque Independencia y la zona céntrica de esta ciudad.