Desde Río Negro, para salvar la especie

Se llama Nahuel y lo cruzarán con Tobuna. Un yaguareté macho viajará de aquí a Corrientes.

09 ene 2016 - 00:00
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Ambientalistas dedicados a la conservación de especies en extinción llevaron a la provincia de Corrientes a un yaguareté macho desde Río Negro para que se cruce con una hembra y así poder reintroducir a este tipo de animales típicos en la zona y fundamentales para mantener el equilibrio del ecosistema, pero que se extinguieron hace 60 años por la caza indiscriminada. El yaguareté Nahuel proviene del zoológico Bubalcó en Río Negro y se reunirá dentro de un mes aproximadamente con Tobuna, una hembra que vive desde mayo del año pasado en el Centro Experimental de Cría de Yaguaretés (CECY), coordinado por la organización ambientalista Conservation Land Trust (CLT) en la isla San Alonso, en el corazón de los Esteros del Iberá. Antes de reunirse con la hembra, Nahuel pasará entre 30 y 45 días en cuarentena, es decir que estará aislado y será sometido a una serie de chequeos médicos a fin de comprobar que no transmitirá ninguna enfermedad a los demás habitantes de la Reserva Iberá. Esta reserva abarca un total de 700.000 hectáreas, las cuales rodean al Parque Provincial Iberá –de 550.000 hectáreas– donde se encuentran parte de los Esteros con el mismo nombre. Tobuna y Nahuel no serán liberados en dicha reserva, ya que ambos nacieron en cautiverio y no están en condiciones de subsistir por sus propios medios, pero de reproducirse en el CECY, sus cachorros van a ser criados para que puedan vivir por su cuenta en Iberá. Tanto la reserva como el parque están destinados a la conservación y reintroducción de especies de fauna autóctona amenazadas o incluso localmente extintas, como el venado de las pampas, el oso hormiguero, el guacamayo rojo y el pecarí de collar, entre muchas otras. “La importancia de la reintroducción del Yaguareté en Corrientes se debe a que actualmente, en Iberá no hay un predador tope, que es el que regula a todas las especies, esta ausencia pone en peligro la salud de todo el ecosistema”, explicó la responsable del Centro de Rescate, Alicia Delgado. La falta de un predador tope genera “una “superpoblación de otras especies que están por debajo, ahora hay pumas que están cumpliendo esa función, pero estos animales son oportunistas, también pueden comer carroña, el yaguareté en cambio, es predador”, continuó. El yaguareté es el felino más grande de América y en Argentina está en peligro de extinción, ya que se estima que hay en total unos 200 ejemplares en el país. (Télam)

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