Exitosa operación a embarazada de 35 semanas

La placenta estaba incrustada en la pared del útero.

14 abr 2010 - 00:00
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NEUQUÉN (AN).- Un equipo multidisciplinario de profesionales de la medicina realizó el mes pasado en esta ciudad una exitosa operación a una mujer de 26 años embarazada de 35 semanas afectada de un mal denomnado acretismo placentario o placenta ácreta, que ponía en serio riesgo a la mamá y a la criatura.

La cirugía se realizó en el policlínico Neuquén y se extendió por casi seis horas.

Al cabo- nació una preciosa niña de tres kilos con cien gramos.

Es la primera vez que una operación de este tipo se realiza en una clínica privada y la tercera que se practica en la provincia.

Las dos restantes fueron en el hospital Castro Rendón.

También existosas.

La“placenta ácreta” o el denominado “acretismo placentario” es “una anomalía de inserción de la placenta la cual se introduce, se implanta profundamente en la pared uterina, llegando en algunos casos (percretismo) a atravesarla totalmente pudiendo invadir órganos vecinos como la vejiga o el recto”, explicó el ginecólogo-obstetra Carlos Báncora quien coordinó la cirugía.

Dicho burdamente, la placenta penetra en el útero u otro órgano como si fuera una medusa y en una cesárea común corren riesgos la mamá y el neonato.

El acretismo placentario es un mal en crecimiento en la Argentina y está asociado al aumento de cesáreas pues se trata de una reacción orgánica a una operación de parto anterior (ver aparte).

“La placenta ácreta determina que cuando, luego del parto o cesárea, se deba desprender la placenta (alumbramiento) ello no se produce y al intentarse realizarlo manual o instrumentalmente se produce hemorragia intensa con alto posibilidad de daño y/o muerte de la madre”, agregó Báncora.

Por eso, es común que los casos se deriven a la Capital Federal, a una clínica especializada.

Los médicos locales tomaron el desafío y, esta vez, también en un acto con pocos antecedentes, se logró coordinar acciones entre tres clínicas privadas: el policlínico Neuquén y las clínicas San Lucas y San Agustín.

El primero es el que cuenta con un quirófano adecuado, con un equipo de cardiocirujanos y con un área de neonatología A ellos se sumaron urólogos, anestesistas, hematólogos, neonatólogos, cirujanos y radiólogos de las tres clínicas.

La cirugía se realizó el 18 de marzo.

La paciente tenía 26 años, dos cesáreas anteriores y placenta previa y ácreta con posible invasión de la vejiga.

La intervención se realizó a las 35 semanas de gestación.

No se requirió transfusión de sangre.

Sólo se transfundieron sus propios glóbulos prelavados a partir del uso de una nueva técnica y moderno equipo.

La mujer estuvo internada en terapia intensiva un día y dos días de habitación común.

La niña requirió seis días de neonatología.

Trabajaron en la operación: Marco Vitale, Gustavo Patrizzi, Pablo Mingote, Félix Ramírez, Fernando Boullón, Chantal Lejour, Gabriel Fernández Galvez, Manuel Passanisi y Alejandro Lupiañez y colaboradores.