La editoriales cordobesas que apuestan por la poesía

26 mar 2012 - 00:00
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El primer Festival Internacional de Poesía permitió a las editoriales independientes revalorizar y colocar en agenda a este género, que es “pequeño, pero con muchos escritores y varias editoriales funcionando muy bien”, explicó uno de los organizadores del evento, Gastón Sironi.

“La poesía nunca ha sido una reina en el mercado, eso está claro. Ahora bien, el mercado es una entelequia que no tiene por qué guiar los pasos de quienes editamos en forma independiente. Eso es, justamente, la independencia: hacer lo que uno siente”, dijo Sironi, miembro de la Editorial Viento de Fondo.

Con todo un relevamiento local realizado hace un mes se evidenció que “el 20 por ciento de lo que se publica en Córdoba es poesía”, precisó Alejo Carbonell, del sello independiente Caballo Negro. En la misma línea, Diego Cortés de la editorial Llantodemudo, supuso casi convencido, que “la producción poética supera a la narrativa”.

Quien publica poesía “lo hace a sabiendas que emprende un largo y duro camino, la única ganancia posible es lograr un equilibrio entre los poetas jóvenes y los que ya no están. Conlleva todo tipo de riesgos, pero el que tiene predilección por el género pasa, como cualquier otro ser, por las naturales dificultades en la consolidación de un catálogo digno”, señaló Juan Carlos Maldonado, director de Alción Editora.

“Hay núcleos que representan diversas poéticas y los contactos entre los unos y los otros son los típicos de cada provincia. Córdoba no ha superado aún la vieja observación de Sarmiento en el `Facundo´, de alguna manera, sigue siendo una cultura de un claustro dentro de un claustro”, explicó.

Lo cierto es que estos sellos independientes, algunos promotores de este primer festival que convirtió por tres días a la capital de Córdoba en una fiesta para los amantes del género, son sólo parte de una porción formada por más de treinta editoriales locales dedicadas a esta especialidad, la mayoría de ellas llevadas adelante por poetas.

Convencidos de que la poesía no se diferencia por el lugar geográfico desde donde se escribe sino por quién escribe, los editores no dudan en remarcar la heterogeneidad de estéticas que conviven en la región de las sierras, algo que quedó demostrado en las sucesivas mesas de lecturas de los más de cuarenta poetas convocados al evento literario.

“No sé por qué se debe morir”, de Alberto Mazzochi, “Poesía Reunida” de Gustavo Borga, “Crónicas del sudeste” de Iván Wielikosielec “y, para no quedar fuera de la lista, `Extraviado´ de Diego Cortés “, son algunos de los títulos elegidos por el sello Llantodemudo, una editorial con más de 17 años en el ambiente literario cordobés.

Mientras que para la editorial Viento de Fondo sus puntos fuertes son “Yolana” ,de Ana Paulinelli y “Le chocolat c`est moi”, de Claudio Bär; para Alción, el sello más antiguo de textos poéticos con obras que van desde Luis de Tejeda hasta Olga Orozco, sus colecciones dilectas son “Otras Voces” y la “Colección Contraluz”.

La esencia de una editorial independiente según Cortés es aquella que busca nuevos horizontes literarios pero “no apuntando a una idea comercial, sino a crear un lugar de expresión para autores que tratan de expresar sus ideas, sueños, creencias. Debería ser un lugar amplio donde todas las voces tengan su lugar”, explica.

“En el caso de Viento de Fondo, la independencia pasa por diseñar el catálogo a puro deseo, a puro amor por los libros y autores que van enriqueciendo y definiendo el sello. Cada libro es un pequeño viaje compartido, con todo el cuidado del que uno es capaz por cada una de las páginas”, detalló Sironi.

Maldonado opinó que a diferencia de una editorial comercial que funciona “en dependencia de un mandato”, un sello independiente “es el de aquel que logra hacer funcionar su empresa a partir de sostener su criterio y publicar una línea de textos que armonizan con su deseo, en verdad expresa su propia mirada sobre el universo de los libros”.

Sin embargo, Carbonell argumentó que “decir independiente ya no significa nada, pero se utiliza para decir editorial pequeña, de tiradas mínimas, de presupuesto acotado, en fin. Queda la sensación de que muchos son `independientes´ hasta que puedan dejar de serlo”.

Contentos con esta primera edición, los organizadores del Festival destacaron la repercusión en los medios de comunicación que hicieron del género una noticia; así también quedó de manifiesto, algo sabido pero velado, que la poesía tiene domicilio en Córdoba. (Télam)