Y cuando mi balsa esté lista partiré...

...hacia la Isla de Pascua desde Perú, en este caso. Utilizarán sólo tecnología prehispánica.

01 nov 2015 - 00:00
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En dos rústicas balsas de madera y con el viento como combustible, un puñado de aventureros liderados por noruegos zarpa hoy del puerto peruano del Callao a la Isla de Pascua, en la primera expedición de ida y vuelta hecha en tiempos modernos, bajo un mítico nombre: Kon-Tiki 2.

Durante unos cinco meses, las balsas Rahiti Tane y Túpac Yupanqui navegarán más de 5.000 kilómetros, desafiando las corrientes marinas del sureste del Pacífico para demostrar que en la Sudamérica prehispánica el hombre ya contaba con habilidades y tecnología para cruzar el océano más grande del mundo.

“Es la primera vez que una expedición hará este trayecto, que incluye la ruta de retorno, porque queremos ver cómo podían navegar los antiguos peruanos contra el viento en condiciones muy simples”, aseguró Kari Dahl, la capitana de 36 años del Rahiti Tane (Sol Naciente).

Son embarcaciones como las que se usaban en la época del imperio Inca.

“Navegaremos a una velocidad de tres nudos”, indica Dahl, la robusta noruega de 36 años, de cabellera dorada y alta como una valquiria, quien no deja de sonreír mientras describe su vida: navegante, buzo, profesora de literatura y cocinera.

Fiel a sus ancestros, la tripulación conformada por más de 25 personas, la mayoría de Noruega, está animada por el espíritu de investigación del legendario navegante Thor Heyerdahl, a quien los expedicionarios consideran su héroe favorito.

Las dos embarcaciones zarparán juntas.

No tienen motor, timón ni remos.

Solo inmensas velas.

Ambas son mellizas y con las mismas características de las embarcaciones prehispánicas: hechas de madera balsa ecuatoriana y cuerdas, con 17 metros de largo y 7 de ancho.