La
seguridad en el trabajo dentro del sector del petróleo
y del gas ha tenido grandes avances en los últimos
quince años en nuestro país. De todos modos
es preciso “seguir avanzando porque hay mucho miedo
y falta de madurez”, según la opinión
de Griselda Riavitz, coordinadora del área de Capacitación
y Formación de la Cámara de Empresas Prestadoras
de Servicios de Seguridad, Salud Ocupacional y Ambiente de
Neuquén y Río Negro (Cepsssa).
La cámara existe desde hace años pero en los
últimos tiempos sus integrantes decidieron reforzar
la cuestión institucional para darle mayor presencia
en la sociedad, por fuera de las empresas específicas,
a un área sensible para la región no sólo
en el rubro de los hidrocarburos y la electricidad.
Riavitz –socia gerente de CEO Group, una de las empresas
del sector– alertó que la seguridad no pasa por
una cuestión estrictamente técnica sino sobre
todo humana.
La Cepsssa está orientada a difundir, fomentar y mejorar
las prestaciones de servicios que se brindar y reciben sus
asociados.
Tiene además como sus propósitos “promover
la prevención de riesgos de toda índole y la
preservación del medio ambiente proporcionando a sus
asociados información permanente general y legal”
sobre la materia.
Buscan también crear estándares de higiene y
seguridad.
La idea es “procurar el comportamiento ético
en el desempeño profesional”.
Los premios o metas de certificaciones que establecen las
empresas en relación con los accidentes laborales muchas
veces llevan a que “se escondan muchas cosas”,
alertó Riavitz, una ingeniera laboral con vasta experiencia
pública y privada, profesional y académica,
en la materia en el norte de la Patagonia.
De todos modos, los avances en lo que hace a la seguridad
y la higiene en el trabajo son notables en los últimos
años, especialmente en la provincia de Neuquén,
que desde hace años tiene leyes específicas.
Para lograr los estándares que la cámara promueve
es preciso que la conciencia sea global. No basta con imponer
desde las empresas los criterios, si los trabajadores no toman
conciencia de que se trata –como dice Riavitz–
de una cuestión humana.
El mencionado establecimiento de metas en cuanto a accidentes
laborales lleva muchas veces a ocultar los episodios considerados
menores (con criterios objetables, claro), con el fin de que
no se quiebre una determinada serie de días sin inconvenientes.
Pero también juega en contra de la seguridad el hecho
de que los sindicatos reclamen adicionales salariales para
tareas insalubres en vez de intentar superar esas condiciones
de daño a la salud.
Riavitz recuerda que hace veinte años era impensable
que en una obra como Piedra del Aguila, por caso, se instalaran
baños químicos, una alternativa que a nadie
ahora se le escapa.
Los avances en esta materia tienen varios antecedentes, pero
el de 1983 es quizás uno de los más importantes.
Ese año, a instancias de un grupo de profesionales,
se creó una especialización en la materia en
la Universidad del Comahue que se repitió, como posgrado,
en 1998. Más tarde se logró construir una asociación
para formar técnicos.
En el caso de las petroleras, las metas se cumplen de manera
más natural porque las empresas multinacionales vienen
con sus propios estándares, explicó la especialista.
(AN)
Nuevo presidente del IAPG
El Instituto Argentino del Petróleo y el Gas (IAPG),
que agrupa a las empresas del sector energético del
país, cambia de conducción. Luego de años
en ese puesto, Walter Schmale abandonó la presidencia
y en su remplazo fue designado Enrique Pourteau.
El nuevo titular del instituto es un ingeniero industrial
diplomado en la Universidad Católica en 1966, con gran
experiencia en el sector energético sustentado “en
una larga trayectoria en empresas del sector, así como
en la Secretaría de Energía y Minería
del Ministerio de Economía de la República Argentina”,
reseñó el IAPG en un comunicado.
Entre 1991 y 1999 Pourteau fue vicepresidente de Industrialización
y Comercialización de YPF, gerente general de OPESSA,
vicepresidente adjunto de Ingeniería y Tecnología
y coordinador de la Comisión de Transformación.
Entre las empresas en las que se desempeñó como
miembro de sus directorios aparecen Petroken SA, Petroquímica
Bahía Blanca SA, Polisur SA, Profertil SA, Oleoducto
Trasandino SA, Global Petroleum Corporation LLC, Downstream
International Alliance y Compañía Mega SA.
Desde 1968 hasta 1991 trabajó en Hughes Tool Company
SA, de la que fue miembro del comité ejecutivo y de
su directorio.
Ocupó los cargos de vicepresidente de Manufactura,
gerente general de Hughes Tool do Brazil, vicepresidente de
Ingeniería Industrial de Latin America Operations.
En la función pública se desempeñó
durante 2000 y 2001 como asesor de la Secretaría de
Energía, con funciones de subsecretario de Combustibles.
Entre 2002 y 2005 se desempeñó como director
de Energía de Strat Consulting. (AN)
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