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Sábado 27 de mayo de 2006
La prensa y la física de la energía
Análisis de los errores técnicos de los medios. En la crisis, más que informar, confunden.

De un día para otro los argentinos comenzamos a escuchar que en el discurso oficial se empezaron a colar términos como watts, vatios, volts, voltios y –lo que es peor– BTU, una sigla siempre precedida por “millones”. Es la crisis energética que lleva a funcionarios a introducir estas palabras y a la prensa a retransmitirlas. El resultado fue, en general, confuso porque los diarios, las radios y la televisión hicieron con esas unidades físicas una mezcla que puso los pelos de punta a más de un especialista.
Para Alejandro González, un doctor en Ciencias Físicas, docente de la Universidad del Comahue en Bariloche e investigador del Conicet, los “graves errores en los conceptos transmitidos por los medios escritos de gran circulación oscurecieron el tema pero, a la vez, brindaron a educadores e investigadores la oportunidad de actuar con la sociedad en general en forma beneficiosa”.
En un artículo llamado “Medios de comunicación y la física de la energía”, González se dedica a tomar notas periodísticas para alertar sobre los errores, que podrían resumirse en estos ejemplos tomados por el profesional:
•Se usó la unidad kW/h para energía y consumo. El watt –vatio en español– (W) es una unidad de potencia y mide la cantidad de energía que se puede entregar (o consumir) por unidad de tiempo. Se trata de una magnitud intensiva; luego, ‘kilowatt por hora’ no tiene sentido. Sí lo tiene ‘kilowatt hora’ que es la cantidad de energía entregada en una hora por una potencia de un kilowatt.
•Se definió al BTU como una unidad de volumen del gas. BTU (British Thermal Unit) es una unidad de energía en el sistema inglés. Corresponde a la cantidad de calor necesaria para elevar en un grado Fahrenheit la masa de una libra de agua. Como una libra es igual a 454 gramos y un grado centígrado de diferencia de temperatura igual a 1,8 grados Fahrenheit, entonces la energía en un BTU equivale en números redondos a 252 calorías –una caloría es la energía necesaria para elevar en 1°C la temperatura de un gramo de agua–. El precio mayorista del gas se establece por cada millón de BTU. El metro cúbico, en condiciones normales de presión y temperatura, es una unidad de medida del gas. Un metro cúbico de gas contiene una energía cercana a 37.000 BTU.
Como se ve, lo de González es didáctico tanto para lectores como periodistas.
En 2005 en un diario “se utilizó indistintamente el MW/h y la unidad MW para indicar consumo de energía. No sólo se inventó una unidad inexistente (MW/h), sino que además se usó equivocadamente una habitual, MW, que mide potencia y no energía consumida”, detectó.
Explicó que no estamos frente a errores gramaticales sino en problemas con la física.
“Una unidad de medida está íntimamente relacionada con la dimensión de una magnitud y con ecuaciones que a su vez la relacionan consistentemente con otras. En algunos casos, luego de inferir las magnitudes de las cuales depende un fenómeno, el análisis dimensional puede ser útil para deducir las ecuaciones que las relacionan. Los números no tienen sentido si no van acompañados de la dimensión correcta y, además, el uso correcto de las unidades de medida lleva a la inferencia de la dependencia de las magnitudes físicas”, explica. (AN)

 

Preguntas y respuestas

Alejandro González diseñó un manual para principiantes sobre el tema del que podrían extraerse estos pasajes:
¿El gas natural y el envasado son iguales?
No. El gas natural es principalmente metano. Es estrictamente un gas a temperatura y presión ambientes, no licua y por conveniencia su transporte se hace por gasoductos. El gas licuado de petróleo o gas en garrafas es butano y propano. A diferencia del natural estos últimos licuan a presiones relativamente bajas a temperatura ambiente.
Entonces se los comercializa por kilogramo (kg) de gas licuado envasado. Se transporta en camiones cisterna desde la destilería a los centros de distribución.
Al salir del envase y ser utilizado en el quemador de la cocina o calefactor, el líquido se transforma nuevamente en gas. El gas natural se mide en metros cúbicos (m3); es la cantidad de gas que circula por el medidor domiciliario.
¿Los rendimientos, usando uno u otro gas, son comparables?
Sí. Para una misma cantidad de energía consumida del gas, los rendimientos con gas envasado y gas natural son similares. Se relacionan más con el tipo de artefacto y con las condiciones de uso que con el tipo de gas. Por ejemplo: tamaño relativo de la olla y hornalla o quemadores bien o mal regulados.
¿Pagamos por energía consumida o por potencia?
Al usar un combustible o electricidad, pagamos por energía. La potencia es una cantidad instantánea, no depende del tiempo y es una característica del artefacto. La energía se obtiene como la potencia multiplicada por el tiempo de funcionamiento. Sólo al comprar el artefacto pagamos por potencia. En general, a mayor potencia, mayor el precio de compra del equipo.
¿Puede compararse la energía eléctrica con el gas?
Sí. Para esto hay que comparar rendimientos, y calcular todo en las mismas unidades. (AN)

 
 
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