| La Patagonia
es espacio de místicas mezcladas: la pureza
de sus aguas, la belleza de sus paisajes, sus grandes
extensiones desérticas. Seguramente fue sinónimo
de libertad hace ya un siglo cuando llegaron a la
zona norte de la cordillera chubutense, Batch Cassidy
y Sundance Kid, dos forajidos que habían
desarrollado sobrada fama en otras tierras. Para
ellos Cholila fue un refugio lejos de los sheriffs
que los perseguían.

En esta zona gozaron de paz, y una vida sin sobresaltos.
Tenían amigos, viajaban hasta Bariloche donde
visitaban a Jarred Jones (Boliche Viejo, aun hoy
restaurant al ingreso de Bariloche) y se dedicaban
a la ganadería. En los libros de almacén
figuran todas las actividades económicas
de Butch, Sundance y Ethel con los Jones, incluso
una estadía de un mes de Santiago Ryan alias
Butch Cassidy.
Cien años después de aquella visita,
los descendientes de muchos vecinos que habitaban
el valle de Cholila y alrededores se reunieron en
el IV Simposio de Bandoleros en la Patagonia. Los
tres personajes principales, Butch Cassidy, “el
rey de los bandidos”, el Sundance Kid y Ethel
Place que, desde grandes retratos ubicados detrás
de los expositores, fueron testigos de cada una
de las aventuras que revivieron historiadores y
descendientes.
Aventuras de norteamericanos y pioneros de diversos
orígenes. Una mezcla interesante de situaciones,
de vecinos de personalidades muy atractivas, recordados
con afecto, picardía y muchos ingredientes
de leyenda.
En general los colonos norteamericanos que llegaron
a la Patagonia en aquella época compartían
un espíritu especial con ansias de libertad.
Provenían de familias de estricta moral religiosa
en Norteamérica inmersas en una economía
que a través de créditos bancarios
mantenían a la producción oprimida.
Muchas de estas familias, moralmente estrictas,
sufrían la vergüenza de ser deudoras.
Con ese panorama, Butch y Sundace se corren del
camino de la ley y se convierten en asaltantes de
bancos, y luego de obtener un botín de lo
que hoy representarían 700 mil U$S del Banco
de Winnemuca, Nevada, parten desde Nueva York hacia
Buenos Aires. Desde allí, por recomendación
de George Newbery (vicecónsul de los Estados
Unidos en Buenos Aires), se instalan en el valle
de Cholila como buenos vecinos y honrados ganaderos.
Es la historia de estos hombres en Chubut y de
su derrotero antes y después de de su presencia
en la zona de lo que se trató el IV Simposio
de Bandoleros de la Patagonia realizado en noviembre
del año pasado.
El simposio permitió aclarar datos pero
también abrió nuevos interrogantes.
Cuantas más certezas se encuentran, más
son las preguntas que sugieren a una época
no tan lejana, y que mucho tiene que ver con todos
los que habitaron esta región. Colonos, habitantes
originarios, un sistema moral y económico
que comenzaba a extenderse en el mundo.
Un lujo de encuentro, un placer de conversaciones
y una energía especial que seguramente se
potenciará en el próximo Simposio.
Nota asociada: Crónica
del IV Simposio de Bandoleros en la Patagonia: tejiendo
la red del pasado
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Verónica Contreras
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