Falencias de controles demoran logro del 0800 de Educación

Los pagos de suplencias por licencias no logran bajarse y superarán los 800 millones en 2018. Las auditores sólo controlan un 6% de los ausentes.

02 ene 2018 - 00:05
Comparte esta noticia

Educación concluyó el ciclo escolar 2017 con cuatro meses de aplicación del sistema centralizado de licencias docentes -con el 0800- aunque la parte inicial no arrojó los resultados esperados, considerando que los controles médicos fueron bajos e imprecisos, y que los desembolsos por ese concepto continúan en ascensos.

En setiembre, Educación implementó el 0800 (222-7436) de “notificación y seguimiento” de sus licencias, a pesar de la resistencia de UnTER. En un paso previo, esa cartera -que lidera Mónica Silva- concentró la información de ausencias y la designación de sus reemplazos, que -hasta entonces- operaban directores y delegaciones escolares.

La centralización determinó -de por sí- un ordenamiento de las licencias, pero su objetivo final aún no se cumplió. Un primer registro -al que accedió “Río Negro”- indica que esos pagos de setiembre superaron a los de agosto. Es real que aquella remuneración incluyó la aplicación del último tramo de la suba anual acordada con UnTER, pero ese porcentual rondó el 7% mientras que el aumento de las “suplencias por licencias” llegó al 16%.

El control gubernamental mantiene su marcada deficiencia, pues de los más de 3.900 docentes (que pidieron licencias en las seis primeras semanas) se intentó fiscalizar a un 26% (menos de 1.100 solicitantes), de los cuales, se pudo contactar y controlar a uno de cada cuatro. Al resto no se logró localizar porque no estaba o Educación no tenía su domicilio. Y, en general, los auditores llegaron solamente al 6% de la totalidad de los docentes ausentes.

Por esas licencias, el Estado abonó en setiembre cerca de 62 millones, proyectando más de 800 millones para el 2018 aunque en el gobierno se estima que los resultados llegarán, valorándose especialmente la concentración de la información de ausencias. Por eso, ese mecanismo determinó que el gobernador Alberto Weretilneck analice centralización en otros organismos, también con un alto nivel de inasistencias.

Aún el requerimiento realizado, Educación no aportó información oficial del rendimiento del mecanismo instrumentado, posiblemente expectante que los logros lleguen con las próximas evaluaciones. Pero, los registros circulan extraoficialmente en esa cartera y, también, en la fiscalizadora Función Pública, bajo la conducción de Isabel Tipping, quien supo liderar reclamos al ministerio para que encarrile esas erogaciones.

El mecanismo lanzado -bajo la denominación Comunicarnos- se centró en los cuatro motivos que monopolizan las licencias: enfermedad propia, fallecimiento o atención de familiar enfermo, y donación de sangre.

En el mes y medio inicial, Educación recepcionó unos 8.200 pedidos de licencias, repartidos de la siguiente manera: 64,6% por enfermedad del docente, 33,6% por atención familiar; 1,5 % por fallecimiento de familiar y 0,3% por donación de sangre.

DeViedma

TAGS.

Últimas noticias de esta sección