El Norte Neuquino en dos ruedas

Recorremos cañadones, saltos y vertientes en bicicleta. ¿Venís con nosotros?

24 dic 2017 - 00:00
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Muy cerquita de Buta Ranquil, encontramos profundos y extensos cañadones, saltos y decenas de vertientes de aguas puras y claras, antiguas canteras usadas por alemanes, cactus gigantes y hasta cráteres antiguos. Todos lugares fascinantes que desconocíamos y que recorremos de la mano del guía de mountain bike Luis Alberto Reyes.

Los distintos procesos geológicos, la hidrografía y la historia se conjugan para que nos encontremos con distintas maravillas a nuestro paso.

Uno de sus sitios favoritos de Luis es Las Yeseras, a unos 30 km de Buta Ranquil. El circuito es de mediana dificultad y nos permite acceder al afloramiento de yeso más grande de la provincia. Allí, a través de senderos ancestrales de los antiguos arrieros, nos encontramos con pequeñas lagunas de aguas claras y puras en medio de paisajes de yesos, calizas, anhidritas y asfaltita, siempre bajo la atenta mirada del volcán Tromen, que no deja de acompañarnos en cada pedaleada.

En el lugar además vemos restos fósiles petrificados de crustáceos y animales acuáticos y una gran cantidad de cristales de roca.

Otro circuito emocionante es el Valle de los Cactus, unos 25 km al este de Buta Ranquil. Se accede a través de la Ruta Provincial Nº 6 por camino de ripio consolidado. Allí nos encontramos con un pequeño arroyo temporal conocido como Pequenco, que nace en la ladera del Tromen y desemboca en el río Colorado.

En un sector cercano a su desembocadura, en una extraña formación rocosa podemos encontrar un grupo de cactus columnares. Los cardones, tal es su nombre, son una verdadera rareza en la provincia, ya que se trata de una especie endémica desde Salta hasta Mendoza. Muy llamativos, especialmente por su gran tamaño, en Pequenco sobrepasan los 2 metros. Las flores son de color violeta y fucsia intenso y su aroma exquisito.

Lugares increíbles, historias sorprendentes, gente cálida y agradable, en este rincón extremo del Norte Neuquino.

Un lugar lleno de misterios
Las Yeseras tienen una trascendencia histórica poco conocida a raíz de un gran movimiento carbonífero de empresarios alemanes a fines de la década del 30. Los que trabajaron allí cuentan que sacaban carbón y vanadio y lo enviaban a Hitler para sus arsenales. Hoy pueden verse los restos del pueblo, la mina y el búnker, casi intacto.
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