Los dos años que le quedan a Carreras

Por Martín Belvis


El valor de Weretilneck en el Senado cotiza hoy mucho más que hasta ahora: el kirchnerismo precisa que se siente y dé quórum, pero la mano alzada puede valer mucho más.


Estos dos años fueron durísimos para todos los gobiernos, pero no está escrito que los dos que restan para el fin de los mandatos se vayan a transitar sobre un sendero sin sobresaltos. En Río Negro, Arabela Carreras ya empezó a dar pistas sobre la imagen que quiere darle a su paso por el poder y no pierde las esperanzas de que el simple discurrir la termine colocando en la lista de Juntos como oferta de reelección.

Por las dudas, del tema no se volvió a hablar. El senador y padre espiritual del partido provincial Juntos, Alberto Weretilneck, la maltrató demasiado y de manera un tanto gratuita cuando la gobernadora osó reclamar la posibilidad de pelear por cuatro años más en Viedma, luego de un año y medio de administración trunca por los efectos de la pandemia.

La demostración de que el senador sigue siendo el político con mayor gravitación en Río Negro le bastó para marcarles la cancha a propios y extraños, pero para él también se inicia otra etapa: por primera vez desde que fue elegido su presencia en recinto primero y más tarde, si es preciso, su voto vale oro.

No es nada que no haya hecho este año: en el 86% de las decisiones del Senado, Weretilneck votó junto al Frente de Todos. Pero ahora que al gobierno le faltan dos senadores para alcanzar el quórum indispensable para sesionar, otras serán las condiciones.

Y en la Cámara de Diputados no manejará sólo el voto de Luis di Giacomo; ahora sumará en el paquete de negociación a Agustín Domingo, cuya predisposición para levantar la mano es todavía un misterio del que el propio exministro de Economía de la provincia prefiere no hablar demasiado.

En el fárrago que es ahora la política nacional, Weretilneck hace tiempo que sospecha que su adhesión al kirchnerismo parlamentario será de gran ayuda para el gobierno de Carreras pero un lastre para sus aspiraciones para regresar a la Casa de Gobierno en 2023.

Hasta este año, el kirchnerismo era imbatible en Río Negro, pero no sólo no obtuvo el primer lugar en las elecciones legislativas nacionales sino que quedó relegado a un tercer puesto, sin premio, sin que nadie, pero nadie, se anime a una autocrítica.


Semejante desgaste podría erosionar al jefe espiritual de Juntos. La gobernadora no se rinde y busca una impronta de su paso por Viedma que la haga candidata a la reelección.


La irrupción de un partido provincial y su consolidación les dio a los rionegrinos una alternativa que hasta ahora no tenían. Juntos Somos Río Negro posee desde el viernes un peso en el Congreso que es, aunque ínfimo, mayor que antes. No podrá aspirar a mucho más: en 2025 quedarse con los dos senadores y manejar un bloque de tres en Diputados. Después lo que será clave es la estrategia de hacerlos valer.

De cómo maneje a partir de ahora esas tres bancas en el Congreso, dependerá buena parte de su futuro. Weretilneck es el primer pragmático: si él pierde popularidad y Carreras se consolida como opción hacia la reelección, seguramente elegirá la consolidación del poder.

Poderoso caballero

La gobernadora llega al fin de este año con menos cambios de los que se pensaban. En Planificación creó el “ministerio de los leales”: primero fue Daniel Sanguinetti, que estaba en la Secretaría General de la Gobernación, y ahora Mercedes Ibero, la funcionaria con mejor imagen, la excandidata a diputada nacional, la que le puso la cara al combate de la pandemia, se va del ministerio de Salud para incorporarse a la nueva área, definitivamente orientada al proyecto de la planta de hidrógeno en Sierra Grande.

Carreras y su ministro de Economía, Luis Vaisberg, lograron que los recursos públicos crecieran hasta octubre un 63% y que los gastos corrientes apenas le empardaran a la inflación: 51%.

Cierto ajuste sobre los salarios públicos (crecieron sólo 47%) no generó por ahora una reacción sindical de alta intensidad.

La provincia se encamina hacia una temporada turística de verano que será histórica, según todas las previsiones. La única incertidumbre es si el virus encontrará la manera de filtrarse en medio de tanta relajación, negacionismo y discurso de odio.



El valor de Weretilneck en el Senado cotiza hoy mucho más que hasta ahora: el kirchnerismo precisa que se siente y dé quórum, pero la mano alzada puede valer mucho más.


Estos dos años fueron durísimos para todos los gobiernos, pero no está escrito que los dos que restan para el fin de los mandatos se vayan a transitar sobre un sendero sin sobresaltos. En Río Negro, Arabela Carreras ya empezó a dar pistas sobre la imagen que quiere darle a su paso por el poder y no pierde las esperanzas de que el simple discurrir la termine colocando en la lista de Juntos como oferta de reelección.

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