El arte de hacer un vino de calidad en la bodega más emblemática de la Patagonia, en Roca
La bodega Humberto Canale recorre una nueva temporada productiva y su enólogo Horacio Bibiloni cuenta cómo avanza la elaboración una vez terminado el trabajo en el campo.
Con mucha expectativa y optimismo la bodega Humberto Canale desanda una nueva temporada vitivinícola en la región.
Horacio Bibiloni, enólogo de la empresa, comentó que “después de un par de eventos climáticos puntuales en la región la evolución de cosecha fue normal” y en bodega se ve mucho potencial en los caldos que están en proceso de maduración para ser embotellados.
Ahora el desafío que queda por delante no es menor. “Hay que lograr que todo lo que se hizo bien durante la cosecha llegue de igual forma a la botella”, sostuvo el enólogo.

“Los vinos blancos hay que comenzar a trabajarlos para que se embotellen lo más fresco posibles. En los tintos es diferente, hay segmentos de vinos varietales jóvenes donde normalmente sobre fin de año o principios del próximo está en botella la cosecha nueva, y hay otros que después de la elaboración van a barrica durante un año y luego en botella otro año más antes de salir al mercado”, indicó Bibiloni.
El aporte de la madera
“La integración de todos los compuestos que cede la madera al vino necesitan tiempo para que se forme un conjunto, es un aporte de sabor y aroma”, explicó el profesional.
“Hay vinos pensados para ser vinos de guarda desde el manejo del viñedo, se cultivan para eso, en este caso la vinificación es diferente, la crianza en madera es necesaria, la guarda en botella también. Pero hay otros vinos que desde su concepción son creados para ser varietales frescos”, ilustró sobre el trabajo que se hace tanto en el campo como en la bodega.
El rol consumidor
“Cada vez hay consumidores más entrenados que se están animando a probar cosas diferentes, ya no existe el consumidor que tomaba un vino de determinada marca, eso va cambiando”, dijo Bibiloni consultado sobre este tema.

El profesional indicó que “lo que pasó en los últimos años es que hubo cambios en el estilo de los vinos que se elaboran. Hace 15 años atrás los vinos que hacíamos eran mucho más estructurados, con mucha más presencia de madera. Hoy no se buscan vinos tan concentrados como antes, sí que sean complejos, elegantes, pero que a su vez sean más amables al momento de tomar”.