Trasladan a Bariloche al presunto autor del crimen de Maceda

El detenido terminó de cumplir en julio una condena por homicidio

Redacción

Por Redacción

SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- Una patrulla de la Comisaría 27 de Melipal partió ayer rumbo a Neuquén para efectivizar el traslado hacia Bariloche de José Alejandro Báez y transportar los elementos secuestrados vinculados con el homicidio de Raúl Maceda. Mientras tanto, el juez Martín Lozada liberó a los otros tres detenidos, a quienes ni siquiera les habría tomado declaración indagatoria. Los detalles que apuntaron las sospechas hacia Báez son que el hombre habría cambiado su apellido por Moyano, que habría dejado sus huellas en el hacha usada para matar a Maceda y en otros objetos en la escena del crimen y que habría partido con su concubina hacia Neuquén, a la casa de su madre, inmediatamente después del homicidio. El hallazgo del celular de la víctima en su poder complicó aún más su situación. Cabe señalar que Báez registra una condena de 15 años de prisión por el asesinato del cabo de policía Gerardo Salinas, ocurrido la noche del 29 de julio de 1994. Salinas había salido de la comisaría 28 del barrio Alto y se dirigía a su casa por la calle Onelli cuando, al doblar por Hermite, frente al cementerio municipal, fue atacado por un grupo que lo golpeó, lo apuñaló y lo dejó sobre un montículo de nieve que se tiño de rojo. Caminó unos metros tratando de volver a la comisaría, pero había recibido 18 puñaladas y no pudo avanzar más. Un chico avisó a la Policía, pero Salinas murió minutos después. En el juicio por aquel hecho se estableció que esa noche se habían reunido varias personas en la casa de Arturo Báez, entre quienes estaba su hijo José Alejandro y su ex mujer. La reunión fue interrumpida por Víctor Cona, nueva pareja de la ex esposa de Báez padre, quien le reprochó que continuara visitando a su ex esposo y la golpeó. Los hombres salieron en persecución de Cona y en el camino se cruzaron con el cabo Salinas. Báez hijo gritó: “Ese es el milico que me golpeó a la salida del baile” y con eso comenzó el ataque al policía. Los padres fueron acusados de haber sujetado a la víctima y fueron enjuiciados como partícipes, aunque la Cámara Primera del Crimen los absolvió tiempo después. En 1995 José Alejandro fue condenado a 15 años de prisión. Salió en libertad condicional en febrero de 2005 y agotó su pena el 29 de julio de 2009.


SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- Una patrulla de la Comisaría 27 de Melipal partió ayer rumbo a Neuquén para efectivizar el traslado hacia Bariloche de José Alejandro Báez y transportar los elementos secuestrados vinculados con el homicidio de Raúl Maceda. Mientras tanto, el juez Martín Lozada liberó a los otros tres detenidos, a quienes ni siquiera les habría tomado declaración indagatoria. Los detalles que apuntaron las sospechas hacia Báez son que el hombre habría cambiado su apellido por Moyano, que habría dejado sus huellas en el hacha usada para matar a Maceda y en otros objetos en la escena del crimen y que habría partido con su concubina hacia Neuquén, a la casa de su madre, inmediatamente después del homicidio. El hallazgo del celular de la víctima en su poder complicó aún más su situación. Cabe señalar que Báez registra una condena de 15 años de prisión por el asesinato del cabo de policía Gerardo Salinas, ocurrido la noche del 29 de julio de 1994. Salinas había salido de la comisaría 28 del barrio Alto y se dirigía a su casa por la calle Onelli cuando, al doblar por Hermite, frente al cementerio municipal, fue atacado por un grupo que lo golpeó, lo apuñaló y lo dejó sobre un montículo de nieve que se tiño de rojo. Caminó unos metros tratando de volver a la comisaría, pero había recibido 18 puñaladas y no pudo avanzar más. Un chico avisó a la Policía, pero Salinas murió minutos después. En el juicio por aquel hecho se estableció que esa noche se habían reunido varias personas en la casa de Arturo Báez, entre quienes estaba su hijo José Alejandro y su ex mujer. La reunión fue interrumpida por Víctor Cona, nueva pareja de la ex esposa de Báez padre, quien le reprochó que continuara visitando a su ex esposo y la golpeó. Los hombres salieron en persecución de Cona y en el camino se cruzaron con el cabo Salinas. Báez hijo gritó: “Ese es el milico que me golpeó a la salida del baile” y con eso comenzó el ataque al policía. Los padres fueron acusados de haber sujetado a la víctima y fueron enjuiciados como partícipes, aunque la Cámara Primera del Crimen los absolvió tiempo después. En 1995 José Alejandro fue condenado a 15 años de prisión. Salió en libertad condicional en febrero de 2005 y agotó su pena el 29 de julio de 2009.

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