El sueldo que no vemos: con cuánto se queda el Estado del esfuerzo del trabajador
Sobre un costo laboral total de $1.288.000 en una empresa, representa cerca del 55 % del esfuerzo total que genera ese empleado.

Cuando se habla de salarios y costo salarial en la Argentina, casi siempre la discusión gira en torno a un solo número: el sueldo “de bolsillo”. Ese monto que figura al final del recibo y que llega a la cuenta bancaria. Sin embargo, ese número es apenas una parte, no la más importante de la historia.
Para entender cuánto vale realmente el esfuerzo de un trabajador y cuánto de ese esfuerzo termina en manos del Estado, hay que mirar la cuenta completa. Veamos un ejemplo simple, realista y basado en los porcentajes vigentes del régimen general del sector privado.
Supongamos un trabajador en relación de dependencia con un sueldo bruto mensual de $1.000.000.
Antes de cobrar
Sobre ese sueldo bruto, el trabajador realiza aportes obligatorios:
– Jubilación (SIPA): 11 % – PAMI: 3 % – Obra social: 3 % – Aporte sindical obligatorio o voluntario promedio 2%
En total, el trabajador aporta el 19 % de su salario bruto.
Resultado: el trabajador recibe $810.000 de sueldo neto.
Lo que realmente cuesta ese trabajador
Para que ese trabajador cobre $810.000, el empleador debe afrontar contribuciones patronales obligatorias:
• Jubilación (SIPA): 16 % – PAMI: 2 % – Obra social: 6 % – Fondo Nacional de Empleo: 1,5 %
• Seguro de Vida Obligatorio: 0,3 % – ART (promedio): 3 %
Estas contribuciones suman aproximadamente el 28,8 % del sueldo bruto.
El costo laboral total asciende así a $1.288.000.
El sueldo en la vida real
Avancemos un poco sobre el “sueldo de bolsillo”, un trabajador de clase media o media baja destina la mayor parte de su ingreso a cubrir gastos corrientes. Un esquema mensual típico incluye alquiler, servicios públicos, alimentos, transporte, vestimenta y gastos de salud.
Este conjunto de consumos representa aproximadamente el 75 % del sueldo de bolsillo, es decir, unos $622.500 mensuales.
Los impuestos que no se ven
Dentro de los precios de bienes y servicios que componen ese 75% del sueldo de bolsillo destinado a consumo hay IVA, Ingresos Brutos, tasas municipales e impuestos acumulados en cada etapa de la cadena productiva. En promedio, al menos el 40 % del precio final corresponde a impuestos.
Aplicado al consumo mensual, esto implica que alrededor de $249.000 adicionales van al Estado cada mes, sin figurar en ningún recibo ni discusión salarial.
Claro está que la solución no es no pedir el comprobante porque ese 40% de impuestos ya está contenido en el precio y se paga igual, ese impuesto no desaparece simple tiene otro destino. Jamás volverá en salud, educación, seguridad o servicios básicos.
En los hechos es un auto castigo como ciudadanos, se pagan impuestos contenidos en los precios, pero se renuncia a que tenga un fin público y a poder exigir que se hizo con ese dinero.
La cuenta completa
Entonces, sumando los aportes del trabajador, las contribuciones patronales y los impuestos al consumo, el Estado en Argentina se queda con aproximadamente $707.000 por mes del esfuerzo del trabajador.
Sobre un costo laboral total de $1.288.000, esto representa cerca del 55 % del esfuerzo total que genera ese trabajador.
Conclusiones
Tal vez haya llegado el momento de que los ciudadanos empiecen a mirar al Estado de otra manera.
No como un ente abstracto al que siempre hay que “ponerle más”, sino como una organización que administra recursos que salen del esfuerzo cotidiano de quienes trabajan.
Un trabajador formal no solo financia la salud al Estado cuando paga impuestos.
También le destina obligatoriamente parte de su salario a la salud: un 9 %, entre aportes propios y contribuciones patronales que forman parte del costo de su empleo. Ese financiamiento existe, es concreto y es mensual.
Por lo tanto, también debería serlo la exigencia de servicios al menos de salud eficientes, transparentes y acordes al esfuerzo que se realiza.
La discusión pendiente no es cuánto más puede dar el ciudadano, sino qué recibe a cambio. Exigir eficiencia no es antipolítica ni antisistema ni debería ser patrimonio de un partido político en especial. Es ejercer ciudadanía.
Y quizás el verdadero cambio empiece cuando el Estado deje de pedir siempre más y comience, de una vez, a administrar mejor lo que ya recibe. ¡Que no es poco!
* Contador Público – Ex AFIP – Ex Dirección de Rentas de Río Negro – Ex Presidente de la Comisión Arbitral (COMARB) – Especialista en Tributación

Cuando se habla de salarios y costo salarial en la Argentina, casi siempre la discusión gira en torno a un solo número: el sueldo “de bolsillo”. Ese monto que figura al final del recibo y que llega a la cuenta bancaria. Sin embargo, ese número es apenas una parte, no la más importante de la historia.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora
Comentarios
Estimados/as lectores de Río Negro estamos trabajando en un módulo de comentarios propio. En breve estará habilitada la opción de comentar en notas nuevamente. Mientras tanto, te dejamos espacio para que puedas hacernos llegar tu comentario.
Gracias y disculpas por las molestias.
Comentar