Contenido institucional

Ya no tendrán que viajar miles de kilómetros: Neuquén logró un avance histórico en salud

El Hospital Provincial Neuquén realizó la primera crioablación pediátrica de la región y consolida un modelo de salud pública que evita derivaciones y acerca tratamientos de alta complejidad a las familias.

Redacción

Por Redacción

Durante años, para muchas familias de Neuquén y la Patagonia, recibir un diagnóstico complejo en un niño implicaba algo más que enfrentar una enfermedad. También significaba preparar viajes largos, trasladarse cientos o miles de kilómetros y atravesar semanas lejos de casa para poder acceder a tratamientos especializados. Hoy, esa historia empieza a cambiar.

El Hospital Castro Rendón, de la ciudad de Neuquén, realizó por primera vez una crioablación pediátrica, un procedimiento de alta complejidad que marca un antes y un después para la salud pública regional. El dato es contundente: es el único centro de toda la Patagonia, tanto pública como privada, que cuenta con esta tecnología.

Un avance que evita derivaciones


La intervención fue realizada a un niño con síndrome de Wolff-Parkinson-White, una condición cardíaca congénita que puede provocar arritmias y episodios de taquicardia.

Hasta hace poco, casos como este requerían derivaciones a centros especializados fuera de la provincia. Eso implicaba para las familias costos económicos, traslados complejos y el impacto emocional de viajar con un niño enfermo lejos de su entorno.

Ahora, el escenario cambia. El tratamiento pudo realizarse íntegramente en Neuquén, cerca de la familia, con equipos médicos locales y dentro del sistema público provincial.

El procedimiento fue encabezado por el doctor Guido Salvi, cardiólogo infantil especialista en electrofisiología pediátrica, junto a un equipo interdisciplinario y con el acompañamiento del referente en electrofisiología José Manuel Moltedo.

La técnica utilizada representa un salto tecnológico importante. A diferencia de la radiofrecuencia tradicional, la crioablación trabaja con frío para generar lesiones controladas en el tejido cardíaco.

Esto resulta especialmente importante en niños, porque reduce el riesgo de dañar el sistema eléctrico normal del corazón y evita complicaciones graves, como la necesidad futura de un marcapasos.

La crioablación no aparece como un hecho aislado. Forma parte de un proceso de crecimiento sostenido del sistema público neuquino en cardiología infantil.

En los últimos años, el Hospital Castro Rendón avanzó con la primera ablación cardíaca pediátrica del sistema público provincial y luego incorporó tecnología de mapeo tridimensional (3D), aumentando precisión y seguridad en intervenciones complejas.

Ese desarrollo permitió algo fundamental: resolver en Neuquén casos que antes debían derivarse a otros puntos del país.

Un hospital que es referencia regional


El avance no solo impacta en las familias neuquinas. También empieza a posicionar a Neuquén como referencia sanitaria en la Patagonia.

La incorporación de tecnología de alta complejidad fortalece el desarrollo profesional de los equipos médicos locales y consolida al hospital como centro regional en procedimientos cardiovasculares pediátricos.

Detrás de cada intervención hay un trabajo articulado entre cardiología infantil, terapia intensiva pediátrica, anestesia, enfermería, técnicos y personal especializado.

Para las familias, el cambio es profundo. Poder atenderse en la provincia significa evitar viajes agotadores, reducir costos y atravesar situaciones médicas complejas con mayor contención.

También implica otra tranquilidad: saber que el sistema público neuquino empieza a tener capacidad para responder localmente a problemas que antes obligaban a salir de la región.

En una Patagonia donde históricamente muchas prestaciones de alta complejidad estuvieron concentradas lejos, Neuquén comienza a construir otro escenario.


Comentarios