Filtraciones en casa por lluvias: por qué arreglar el techo a tiempo puede ahorrarte hasta un 400%

Cuando el agua llega a los interiores, el costo de reparación puede multiplicarse entre tres y cuatro veces, ya que a la impermeabilización se suman trabajos de albañilería, reparación de cielorrasos y pintura. La humedad persistente y las precipitaciones de las últimas semanas volvieron a poner en evidencia fallas en techos y terrazas.

Redacción

Por Redacción

La sucesión de jornadas húmedas, con precipitaciones intermitentes y poca presencia de sol durante las últimas semanas, contribuye a que las superficies exteriores tarden más en secarse. En ese contexto, las filtraciones existentes pueden hacerse más evidentes y la humedad persistir incluso después de que deja de llover.

Las lluvias intensas no sólo ponen a prueba los sistemas de desagüe de las viviendas: también dejan al descubierto fallas en techos, terrazas y superficies que ya no cuentan con una impermeabilización adecuada. 

Si bien no todas las filtraciones tienen el mismo origen, las tres patologías más recurrentes son:

1. No tratar los puntos críticos. Los encuentros entre losas y paredes, los desagües, las canaletas, los pases de cañerías y las fisuras son sectores especialmente vulnerables. Si no se sellan y refuerzan correctamente, los movimientos de la estructura y los cambios de temperatura pueden deteriorar la impermeabilización y facilitar el ingreso de agua.

2. Aplicar productos sobre superficies mal preparadas. La presencia de humedad, polvo, verdín, membranas deterioradas o carpetas desgranadas puede impedir una correcta adherencia. La falta de limpieza y de una imprimación adecuada, cuando el sistema la requiere, favorece la aparición de ampollas y desprendimientos prematuros.

3. No respetar las condiciones de aplicación. Utilizar menos producto del recomendado, diluirlo en exceso o no respetar los tiempos de secado entre manos reduce la eficacia y la vida útil de la impermeabilización. Estos errores pueden hacer que el sistema no alcance el espesor necesario para proteger la superficie.

“Después de los últimos eventos meteorológicos, las consultas técnicas y los reclamos preventivos o de reparación que tuvimos registraron un incremento de entre el 35% y el 40%”, señalaron especialistas de Mapei, una reconocida empresa italiana del sector, presente en Argentina desde 1999.

Qué es lo que se puede hacer

Reparar un techo antes de que la humedad traspase al interior —es decir, tratar fisuras, sello de babetas y aplicar una pintura o membrana de protección— representa el 100% de la inversión básica -enfocada únicamente en materiales de impermeabilización y mano de obra exterior-.

Sin embargo, cuando el agua ya penetró la estructura y afectó cielorrasos, revoques, pintura interior o provocó el desprendimiento de revestimientos, el costo total de la solución se multiplica entre 3 y 4 veces -un aumento del 300% al 400%-.

Entre las principales tareas que disparan estos costos se encuentran el picado y la reconstrucción de revoques afectados por la humedad y las sales, la reparación de cielorrasos de yeso o placas, el tratamiento de armaduras metálicas expuestas u oxidadas cuando corresponde, y la renovación de pintura y terminaciones en los ambientes dañados.

“Ante la aparición de manchas de humedad, pintura ampollada, revoques deteriorados o goteras, el primer paso es identificar de dónde proviene el agua. No siempre el punto donde aparece la mancha coincide con el lugar por el que ingresa la filtración, por lo que una evaluación de la cubierta permite determinar el origen del problema y evitar reparaciones que no resuelvan la causa”, agregan los especialistas consultados.

También es importante revisar el estado de las juntas, los desagües y las fisuras, y evaluar las condiciones de la superficie antes de elegir un producto. La solución depende del tipo de techo o terraza, de su estado de conservación y de las características de la filtración.

Las condiciones climáticas también deben contemplarse al planificar los trabajos. Aplicar un impermeabilizante sobre una superficie húmeda o sin respetar las condiciones de secado indicadas por el fabricante puede afectar el resultado, incluso cuando se utiliza un producto adecuado.

Detectar una filtración a tiempo puede evitar que un problema localizado termine en una obra de mayor alcance. Después de una sucesión de lluvias intensas, revisar techos y terrazas y corregir las fallas de impermeabilización permite reducir el riesgo de daños en los interiores y de reparaciones más costosas.


La sucesión de jornadas húmedas, con precipitaciones intermitentes y poca presencia de sol durante las últimas semanas, contribuye a que las superficies exteriores tarden más en secarse. En ese contexto, las filtraciones existentes pueden hacerse más evidentes y la humedad persistir incluso después de que deja de llover.

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