Los cuentos que eligió Javier Marías

Redacción

Por Redacción

“Mala índole”, el nuevo trabajo del novelista español.

MADRID (DPA).- Es uno de los grandes novelistas españoles contemporáneos, pero poco se sabe de su faceta como cuentista. Consciente de que ha frecuentado escasamente el género, y de que quizá no lo vuelva a hacer, Javier Marías decidió editar ahora una compilación de sus relatos, los “aceptados” y los que él denomina “aceptables”, en “Mala índole”. El volumen reúne 30 historias. En él se incluyen todas los que el autor de “Corazón tan blanco” había seleccionado en sus dos únicos libros de cuentos – “Mientras ellas duermen”, de 1990, y “Cuando fui mortal”, de 1996– y cuatro más, posteriores, publicadas por entregas en diversos medios y sólo disponibles en las hemerotecas. Consciente de que desde 2001 apenas había escrito un cuento – “Caído en desgracia”–, Marías no quiso concluir que esta fuera su aportación definitiva al género, pero reconoció que ve difícil engrosarla. “Las novelas no me dejan”, confesó, al tiempo que anunció que está inmerso en un nuevo proyecto inspirado, eso sí, en una anécdota de uno de los relatos que aparecen en “Mala índole”. En “Mala índole” (Alfaguara) Marías no sigue un orden estrictamente cronológico –aunque también– ni temático, sino que están divididos en dos apartados: los “aceptados”, de los que el autor “aún no se avergüenza”, y los “aceptables”, de los que se avergüenza “un poco, pero no demasiado”. Fuera del alcance del lector quedaría un tercer bloque, el de los “inaceptables”. “La mayoría son prehistóricos, escritos durante mi adolescencia, y no he querido someterme al bochorno de tener que releerlos”, explicó. Con todo, sí aparece un relato que compuso con tan sólo 14 años, “La vida y la muerte de Marcelino Iturriaga”, publicado tres años después, en 1968. De ahí que leer “Mala índole” suponga, además de un descubrimiento para muchos de sus lectores, un particular recorrido a lo largo de cuatro décadas de carrera literaria. “El cuento es muy distinto a la novela, mucho más antiguo y mucho más invariable”, afirmó Marías. Por eso sostiene que probablemente haya cambiado menos como cuentista que como novelista. En los relatos mantiene algunas de sus señas de identidad, como la voz narrativa en primera persona y el trasvase de algunos personajes, pero también se ha atrevido a visitar los subgéneros: historias de terror, de fantasmas, policíacas, que confiesa que le apasionan pero que nunca definirían sus novelas. De esa pasión nace quizá el hilo conductor del libro: “Son cuentos en su mayoría inquietantes, sobre los que se cierne una sensación de desasosiego ante una posible presencia de la muerte”, declaró. “En ellos aparece con frecuencia la tentación a hacer algo malo, la renuncia y luego el arrepentimiento por las graves consecuencias de no haberlo hecho. Al autor de la monumental trilogía “Tu rostro mañana” le ha sucedido con cinco o seis relatos. “Tengo cierta sensación, subjetiva, de que quizá mis mejores piezas de prosa de ficción están en este volumen”, afirmó. Y el que más “particularmente grato y conseguido” le parece es el que da nombre al libro, “Mala índole”, enmarcado en el rodaje de “Fun in Alcapulco”, de Elvis Presley, y publicado por entregas en el diario “El País” durante el verano de 1996. Profundo admirador de Henry James –“quizá sea el mejor cuentista de la historia”–, Marías reivindicó el encargo, origen de muchos de sus relatos, como cierto estímulo para emprender la escritura. Y lamentó que en España, frente al mundo anglosajón o Latinoamérica, la tradición cuentista sea escasa: “La sensación de plenitud como lector que da un cuento creo que difícilmente se tiene con una novela”.


“Mala índole”, el nuevo trabajo del novelista español.

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