Una idea iconoclasta: reducir la ayuda
ESTOCOLMO.- El Premio Nobel de Economía recompensó este año a Angus Deaton, que vislumbra un mundo mejor gracias a los avances de la salud pública y propone acelerar el desarrollo con una propuesta iconoclasta: reducir la ayuda internacional. El académico británico-estadounidense, que enseña en la prestigiosa Universidad de Princeton, formuló esa idea en su libro de referencia, “La gran evasión: salud, riqueza y orígenes de la desigualdad”, publicado en 2013. El libro sostiene que los países occidentales derrochan sus recursos tratando de que los países pobres imiten sus modelos de crecimiento. Según Deaton, el primer paso debe darse en el campo de la salud, y en particular en la lucha contra la malnutrición. Y mejorar la salud de los países pobres debería ser poco costoso, si se concentraran los esfuerzos financieros en la investigación de enfermedades de los países en desarrollo o en la distribución directa de vacunas o raciones alimentarias. La clave reside en inversiones que favorezcan a los países en desarrollo, pero sin realizarlas forzosamente en los países en desarrollo. “El aumento de ingresos no implica un aumento de calorías que se consumen”, señaló el jurado del Nobel al explicar las aportaciones del nuevo galardonado. Uno de sus críticos más virulentos es Bill Gates, el multimillonario fundador de Microsoft que creó una fundación de ayuda al desarrollo, para quien los argumentos de Deaton contra este tipo de ayuda son “débiles”, e incluso “extraños”. (AFP)
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