Ni la represión ni el frío frenan ola de refugiados
Desbordan a las policías y servicios humanitarios.
LIUBLIANA/ZAGREB (DPA).- Desde el fin de semana se sucede a diario la misma imagen en Serbia y Croacia: cientos, a veces miles de refugiados aguardan ante las fronteras cerradas. Llueve torrencialmente y todo se llena de barro. Y en medio de ese panorama llega una caravana de refugiados: hombres, mujeres con niños, familias enteras y en ocasiones niños abandonados a su suerte.
Todos se ponen capas de nylon para protegerse de la constante lluvia. Pero muchas veces por debajo asoman los dedos de los pies, protegidos sólo con sandalias. Una y otra vez se ven sillas de ruedas sucias que se quedaron estancadas en el barro. Los refugiados están agotados, empapados y helados hasta los huesos.
Algunos buscan refugio bajo los árboles, mientras otros se agrupan en torno a pequeñas hogueras para calentarse un poco. También buscan refugio en tiendas atestadas, en las rotondas.
Pero si se abre temporalmente la frontera y se permite la entrada a algunos cientos, comienza el forcejeo para posicionarse delante. Imágenes que se vieron en Grecia, Macedonia y Serbia, y que se repiten ahora en Croacia.
Hasta 5.000 refugiados lograron ayer entrar en Croacia de forma ilegal pese a la presencia de policías fuertemente armados en la frontera, informó el ministro del Interior serbio, Nebojsa Stefanovic, a medios serbios.
La multitud consiguió cruzar el paso fronterizo de Berkasovo, en Serbia, hacia el de Bapska, en Croacia, informó el ministro en Belgrado. En Berakosovo ayer pudo verse, al igual que en otros pasos fronterizos, una especie de juego del gato y el ratón. Los refugiados intentaban burlar a los policías fuertemente armados. Porque no hay tantos policías como para poder cerrar provisionalmente la frontera en toda su extensión. Y por eso algunos miles logran eludir el cordón policial a través de maizales y viñas y atravesar la frontera verde.
También Eslovenia, situado más al norte, sufrió avalancha de refugiados: hasta el mediodía entraron 6.000 personas en el país, informó el secretario de Estado del Ministerio del Interior, Bostjan Sefic en Liubliana. El país ha limitado la entrada a 2.500 refugiados por día. Eslovenia volvió a pedir ayuda de la Unión Europea para afrontar la crisis de refugiados. “No es realista que un país de dos millones de habitantes pueda frenar, organizar y solucionar esta situación”.
Mientras tanto, la oleada de refugiados que viaja a Europa desde Turquía cruzando el Egeo no deja de crecer: desde el viernes han llegado a las islas griegas casi 29.000 inmigrantes y refugiados, según informó el diario conservador “Kathimerini”, que se remite a la policía.
Según ACNUR, la cifra de personas llegadas a Grecia en lo que va de año aumentó a 502.000. Los responsables de seguridad griegos temen que en los próximos meses puedan llegar hasta 3,7 millones de refugiados.
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