“Cómo debería ser la educación del siglo XXI”
Esta pregunta clave encierra probablemente un punto neurálgico para el futuro de los pueblos. Los epistemólogos y estudiosos del tema diseminados por todo el mundo dedican toda una vida para encontrar la solución a los permanentes cambios que experimentan sin dudas todas las sociedades del planeta Tierra, aproximándose a la verdad cuando las propuestas o modelos culminan exitosamente en el objetivo y la eficiencia deseados. Hablando de modelos, recomiendo la revista “Nueva” aparecida con este medio el 29 de noviembre y la lectura de “Claves del modelo finlandés” de Carlos Adrián Maslaton, de la cual transcribo los puntos más importantes ¿Qué misteriosa combinación de saberes permite que los alumnos finlandeses hayan llegado a la cima de los exámenes PISA ( Program for International Students Assessment), tests internacionales que miden la calidad educativa? La respuesta estaría centrada en desprenderse básicamente del rendimiento académico valorizando la capacidad de aprender apuntando a que prevalezca el saber compartido por sobre los ritmos de competencia. La filóloga Anita Lehikoinen, secretaria permanente del Ministerio de Educación y Cultura de Finlandia, explica las particularidades de este modelo. Los niños comienzan la escolarización primaria a los 7 años y previamente asisten a los jardines de infantes, donde reciben cuidado y enseñanza para lograr el crecimiento, desarrollo y aprendizaje de modo equilibrado. Aquí debemos agregar que esta etapa debe completarse con una buena alimentación, estimulación y mucho amor en el seno familiar, habida cuenta de que el hombre del mañana es el desarrollo cerebral del niño que alcanza el 80% en los primeros seis años de vida. Esta formación a cargo de los mismos maestros requiere de estos últimos una calificación de más de 9 en los promedios del bachillerato y de la reválida. Ser docente en Finlandia no es una actividad fácil de alcanzar, ya que los maestros en preprimaria, educación básica y secundaria deben contar en su haber con un máster, con más la exigencia de ser testeados en las universidades sobre distintas aptitudes (empatía, interacción social y capacidad expresiva, entre otras). Para todo ello Finlandia invierte el 6% del PBI en educación. Agrego: debe ser “inversión controlada”, si no convalidaríamos la teoría de los burros ibéricos; no por mucho que se invierta se mejora la educación. Para la experta el éxito radica en que el alumno debe aprender a aprender, aptitud que fija las bases para un aprendizaje que se ejercitará a lo largo de toda la vida. Obviamente un buen manejo de la lengua materna y aptitudes en matemáticas y ciencias son esenciales para ampliar el área de aplicación a cualquier otra disciplina. Asevera además que la triada padres, docentes y Estado favorece a la excelencia educativa. ¿Se contempla alguna solución para los repitentes? Sí, efectivamente; este modelo es flexible y, a pesar de los bajos porcentajes de repitencia, con mucho “apoyo intensivo y clases de recuperación” se tiende estadísticamente al 0%. Para Finlandia el objetivo central han sido la igualdad y equidad como valores centrales y educación gratuita y abierta a todos los ciudadanos más allá de sus antecedentes personales, sociales y regionales. “¿Se puede transpolar a la Argentina?”, se pregunta Alejandro Artopoulos, docente de Tecnologías del Aprendizaje de la Universidad de San Andrés. El modelo educativo finlandés no es transpolable al argentino por ser altamente burocrático… se destruyeron las escuelas técnicas… y con el modelo verticalista que tenemos es imposible. Silvano Giacolla Caruso DNI 8.119.343 Cinco Saltos
Silvano Giacolla Caruso DNI 8.119.343 Cinco Saltos
Esta pregunta clave encierra probablemente un punto neurálgico para el futuro de los pueblos. Los epistemólogos y estudiosos del tema diseminados por todo el mundo dedican toda una vida para encontrar la solución a los permanentes cambios que experimentan sin dudas todas las sociedades del planeta Tierra, aproximándose a la verdad cuando las propuestas o modelos culminan exitosamente en el objetivo y la eficiencia deseados. Hablando de modelos, recomiendo la revista “Nueva” aparecida con este medio el 29 de noviembre y la lectura de “Claves del modelo finlandés” de Carlos Adrián Maslaton, de la cual transcribo los puntos más importantes ¿Qué misteriosa combinación de saberes permite que los alumnos finlandeses hayan llegado a la cima de los exámenes PISA ( Program for International Students Assessment), tests internacionales que miden la calidad educativa? La respuesta estaría centrada en desprenderse básicamente del rendimiento académico valorizando la capacidad de aprender apuntando a que prevalezca el saber compartido por sobre los ritmos de competencia. La filóloga Anita Lehikoinen, secretaria permanente del Ministerio de Educación y Cultura de Finlandia, explica las particularidades de este modelo. Los niños comienzan la escolarización primaria a los 7 años y previamente asisten a los jardines de infantes, donde reciben cuidado y enseñanza para lograr el crecimiento, desarrollo y aprendizaje de modo equilibrado. Aquí debemos agregar que esta etapa debe completarse con una buena alimentación, estimulación y mucho amor en el seno familiar, habida cuenta de que el hombre del mañana es el desarrollo cerebral del niño que alcanza el 80% en los primeros seis años de vida. Esta formación a cargo de los mismos maestros requiere de estos últimos una calificación de más de 9 en los promedios del bachillerato y de la reválida. Ser docente en Finlandia no es una actividad fácil de alcanzar, ya que los maestros en preprimaria, educación básica y secundaria deben contar en su haber con un máster, con más la exigencia de ser testeados en las universidades sobre distintas aptitudes (empatía, interacción social y capacidad expresiva, entre otras). Para todo ello Finlandia invierte el 6% del PBI en educación. Agrego: debe ser “inversión controlada”, si no convalidaríamos la teoría de los burros ibéricos; no por mucho que se invierta se mejora la educación. Para la experta el éxito radica en que el alumno debe aprender a aprender, aptitud que fija las bases para un aprendizaje que se ejercitará a lo largo de toda la vida. Obviamente un buen manejo de la lengua materna y aptitudes en matemáticas y ciencias son esenciales para ampliar el área de aplicación a cualquier otra disciplina. Asevera además que la triada padres, docentes y Estado favorece a la excelencia educativa. ¿Se contempla alguna solución para los repitentes? Sí, efectivamente; este modelo es flexible y, a pesar de los bajos porcentajes de repitencia, con mucho “apoyo intensivo y clases de recuperación” se tiende estadísticamente al 0%. Para Finlandia el objetivo central han sido la igualdad y equidad como valores centrales y educación gratuita y abierta a todos los ciudadanos más allá de sus antecedentes personales, sociales y regionales. “¿Se puede transpolar a la Argentina?”, se pregunta Alejandro Artopoulos, docente de Tecnologías del Aprendizaje de la Universidad de San Andrés. El modelo educativo finlandés no es transpolable al argentino por ser altamente burocrático... se destruyeron las escuelas técnicas... y con el modelo verticalista que tenemos es imposible. Silvano Giacolla Caruso DNI 8.119.343 Cinco Saltos
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora