“Sigo soñando con que la Justicia disponga”

Redacción

Por Redacción

Para S. S. Silvia Baquero Lazcano V. S., siguiendo con el tema de mi denuncia ante esa Procuraduría –expediente 51461/14 y posterior nota del 28 de julio del corriente presentada personalmente por el suscripto ante esa Fiscalía el 29 del mismo mes–, quiero manifestarle que por el motivo denunciado aún no he podido volver a las comodidades –humildes por cierto– que debí abandonar por los hechos documentados. Aún no tengo noticias al respecto y estoy ocupando un espacio que no me corresponde a raíz de lo cual, a mis 80 años, se ha empeorado mi salud, que con un extenso tratamiento me permite seguir viviendo. No obstante ello, no he tomado medida alguna en forma personal por los hechos en cuestión. Mientras, han incendiado un juzgado en pleno centro de Viedma al parecer en forma intencional –¡qué vergüenza!– y, por otro lado, el titular del Juzgado Nº 2 Favio Igoldi (quien llevaría mi causa) acaba de dar un lamentable episodio de conventillo con su par Carlos Reussi –ver página 18 del “Río Negro” del 5/11–, lo que habla muy mal en lo referente a cómo deben mantenerse la seguridad y el decoro profesional de nuestra Justicia. Volviendo al juez Igoldi, por comentarios me he enterado de que habría dispuesto el sobreseimiento y el archivo de la causa. El “canta claro” popular dice: “No tiene la culpa el chancho sino quien le da de comer”. Soy un ciudadano de a pie que no recurre a puntero político alguno para que le resuelva sus problemas ni dispone de dinero para gastar en abogados para que lo representen –como se estila cada vez más– ante la Justicia y hagan lo que les corresponde a los fiscales. Ello ha traído como consecuencia la acumulación de miles de expedientes (V. S. lo ha mencionado en los medios) que se hallan sin tramitar en tiempo y forma –dijo S. S. por falta de fiscales–. Con el mayor de mis respetos, no pienso así. Los expedientes “cajoneados” y que no pueden ser “un secreto” para la Justicia desde hace bastante tiempo, tal vez desde antes de su gestión, tienen un motivo: que por el recorte de funciones efectuado a la policía –era la que acumulaba las pruebas ante un delito, por ejemplo– los fiscales no contarían con la suficiente experiencia o medios para ello y los expedientes quedan inconclusos hasta que “alguien” los manda al archivo luego de haber sido tramitados por personal civil que no estaría comprendido en las generales de la ley para esos trabajos. Esto habría quedado demostrado por las manifestaciones de los mismos ante la prensa. S. S., sigo soñando con que la Justicia rionegrina disponga de lo necesario para que vuelva a ocupar mi lugar de residencia, que no es producto de usurpación alguna. Seguramente nuestra justicia tiene entre manos crímenes, asaltos y denuncias contra ministros rionegrinos como, por ejemplo, Guillermo Gesualdo por los contratos con las petroleras efectuada por la legisladora Piccinini. Puede que mi denuncia no signifique motivo alguno para poner en marcha nuestra Justicia, pero quienes la representan deben actuar conforme a derecho aunque nuestros legisladores o el Ejecutivo no lo exijan –tienen los medios para hacerlo–; en caso contrario, deben dar un paso al costado y disfrutar de algún paseo por Europa, digo. S. S., seguiré esperando, seguramente hasta después de fin de año, su dictamen al respecto. Juan Carlos Malgesini DNI 4.673.429 Puerto del Este

Juan Carlos Malgesini DNI 4.673.429 Puerto del Este


Para S. S. Silvia Baquero Lazcano V. S., siguiendo con el tema de mi denuncia ante esa Procuraduría –expediente 51461/14 y posterior nota del 28 de julio del corriente presentada personalmente por el suscripto ante esa Fiscalía el 29 del mismo mes–, quiero manifestarle que por el motivo denunciado aún no he podido volver a las comodidades –humildes por cierto– que debí abandonar por los hechos documentados. Aún no tengo noticias al respecto y estoy ocupando un espacio que no me corresponde a raíz de lo cual, a mis 80 años, se ha empeorado mi salud, que con un extenso tratamiento me permite seguir viviendo. No obstante ello, no he tomado medida alguna en forma personal por los hechos en cuestión. Mientras, han incendiado un juzgado en pleno centro de Viedma al parecer en forma intencional –¡qué vergüenza!– y, por otro lado, el titular del Juzgado Nº 2 Favio Igoldi (quien llevaría mi causa) acaba de dar un lamentable episodio de conventillo con su par Carlos Reussi –ver página 18 del “Río Negro” del 5/11–, lo que habla muy mal en lo referente a cómo deben mantenerse la seguridad y el decoro profesional de nuestra Justicia. Volviendo al juez Igoldi, por comentarios me he enterado de que habría dispuesto el sobreseimiento y el archivo de la causa. El “canta claro” popular dice: “No tiene la culpa el chancho sino quien le da de comer”. Soy un ciudadano de a pie que no recurre a puntero político alguno para que le resuelva sus problemas ni dispone de dinero para gastar en abogados para que lo representen –como se estila cada vez más– ante la Justicia y hagan lo que les corresponde a los fiscales. Ello ha traído como consecuencia la acumulación de miles de expedientes (V. S. lo ha mencionado en los medios) que se hallan sin tramitar en tiempo y forma –dijo S. S. por falta de fiscales–. Con el mayor de mis respetos, no pienso así. Los expedientes “cajoneados” y que no pueden ser “un secreto” para la Justicia desde hace bastante tiempo, tal vez desde antes de su gestión, tienen un motivo: que por el recorte de funciones efectuado a la policía –era la que acumulaba las pruebas ante un delito, por ejemplo– los fiscales no contarían con la suficiente experiencia o medios para ello y los expedientes quedan inconclusos hasta que “alguien” los manda al archivo luego de haber sido tramitados por personal civil que no estaría comprendido en las generales de la ley para esos trabajos. Esto habría quedado demostrado por las manifestaciones de los mismos ante la prensa. S. S., sigo soñando con que la Justicia rionegrina disponga de lo necesario para que vuelva a ocupar mi lugar de residencia, que no es producto de usurpación alguna. Seguramente nuestra justicia tiene entre manos crímenes, asaltos y denuncias contra ministros rionegrinos como, por ejemplo, Guillermo Gesualdo por los contratos con las petroleras efectuada por la legisladora Piccinini. Puede que mi denuncia no signifique motivo alguno para poner en marcha nuestra Justicia, pero quienes la representan deben actuar conforme a derecho aunque nuestros legisladores o el Ejecutivo no lo exijan –tienen los medios para hacerlo–; en caso contrario, deben dar un paso al costado y disfrutar de algún paseo por Europa, digo. S. S., seguiré esperando, seguramente hasta después de fin de año, su dictamen al respecto. Juan Carlos Malgesini DNI 4.673.429 Puerto del Este

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora