¿De qué te reís?

Redacción

Por Redacción

Los creativos publicitarios no deben estar pasando por un gran momento. No aciertan en la tecla; retroceden siglos con chistes misóginos; o parecen vivir en otro país. En pocos días, tres avisos –dos de autos, uno de cerveza– intentaron sensibilizar o lograr la sonrisa cómplice, pero sólo ganaron la burla o el repudio: el aviso de la meritocracia de Chevrolet, el manual del buen uso de Fiat (con sus consejos sexistas) y el pecho frío brasileño para las Quilmes (en el que los argentinos otra vez muestran la veta soberbia) mostraron cómo “querer ser gracioso” no siempre es igual a serlo. Winston Churchill decía que “una broma es una cosa muy seria”. Y tenía razón.


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