A un mes del derrumbe de la mina en Chile

El ministro de Minería chileno, Laurence Golborne, destacó el buen estado anímico y de salud de los mineros aunque señaló que “no es tiempo de celebrar” porque se trata de un “aislamiento complejo”.



“Esto es un cautiverio real y aunque sabemos que están bien de ánimo y de salud, se trata de un aislamiento complejo, por lo cual no tenemos nada que festejar, sino recordarles que todo Chile está con ellos y que continuaremos trabajando hasta sacarlos con vida”, remarcó el ministro.

Para Golborne “recién cuando podamos abrazarlos será el momento de festejar” después de que este cerro “los trató mal y colapsó”.

El ministro resaltó la “valentía de los hombres que están allí aislados” y consideró que “este momento es de esperanza para que en el menor momento posible podamos concretar el rescate”.

Mientras tanto, avanzan las tareas para añadir dos máquinas perforadoras más a la que ya trabaja perforando el cerro con la idea de acortar el largo período de rescate previsto para noviembre.

En cuanto a los riesgos que se viven actualmente, el ministro dijo a Télam que el mayor obstáculo “tiene que ver con mantenerlos sanos y bien cuidados, porque cualquier emergencia que surja a 700 metros de profundidad no es un tema trivial”.

Asimismo, desde el punto de vista sísmico, señaló que “a 700 metros se está mejor que nosotros, pero el tema a analizar son las tecnologías distintas que estamos por poner en marcha en un proceso paralelo, de modo tal de minimizar cualquier riesgo que se presente”.

Hoy a las 13.40, todo Copiapó recordó a los 33 mineros con un bocinazo general en su homenaje a modo de darles toda la fuerza y el ánimo, aunque ellos no lo hayan podido escuchar en las profundidades de la tierra.

Los que sí les transmitieron esa fuerza fueron sus propios familiares y amigos que esta tarde tuvieron cinco minutos (cuatro más que ayer) para comunicarse a través de videoconferencia.

A la hora exacta del derrumbe las bocinas de todos los vehículos que hay actualmente en las inmediaciones de la mina sonaron al unísono, mientras los familiares subieron al cerro aledaño donde 33 banderas chilenas flamean en su homenaje.

Allí izaron una bandera chilena mucho más grande y cantaron con lágrimas en los ojos el Himno nacional en su recuerdo, con vivas al gritar el nombre de cada uno de ellos.

En medio de este sentido homenaje, el psicólogo a cargo de la salud de los mineros, Alberto Iturra, dijo que los hombres “continúan de buen animo”, y aconsejó a los familiares no transmitirles problemas o preocupaciones vía oral o por carta “porque esto no sería conveniente”.

“Fue emocionante cantar el himno acá arriba. Nunca pensé que iban a pasar tantos días… estoy tranquila porque se que está bien pero ojalá la naturaleza no nos juegue una mala pasada”, dijo Gimena Raigadas (37), quien espera que rescaten a su papá Omar, de 56 años.

En general, salvo algunas críticas de familiares hacia el corto tiempo que les permiten en cada comunicación y algunas cartas que no llegan por recomendación psicológica, en la mina reina el buen ánimo y la esperanza.

Para las autoridades, el balance “es positivo” y está signado por “la gran labor de la primera fase que fue la búsqueda”.

“Eran días de frustración, dolor y rabia por no poder encontrarlos. Ahora pondremos todo lo necesario para sacarlos con vida”, aseguró el ministro de minería.

Télam


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