A una semana de las Paso, el dólar se despertó del letargo

La incertidumbre se trasladó a la cotización. Aún así, el atraso respecto al nivel de precios sigue siendo significativo.



Exactamente seis semanas duró la tranquilidad cambiaria. Un veranito financiero que el gobierno logró construir a fuerza de altas tasas en pesos, reservas fortalecidas en el Banco Central por los desembolsos del FMI, y autorización del organismo a la entidad monetaria para operar con dólar futuro por u$s 3.600 millones, lo que desempolvó transitoriamente entre los inversores la práctica del carry trade.
No obstante, ninguna de esas herramientas logró aminorar la incertidumbre que genera el proceso electoral que inicia en apenas siete días, y como cada vez que sobrevienen las dudas, el temor comenzó a trasladarse esta semana al precio de la divisa. En solo cinco ruedas, la cotización avanzó un 2,98% hasta cerrar la semana al borde de los $46.
Asimismo, si se consideran los últimos 30 días, el precio subió un 5,5%. Significa que durante el último mes, y pese a las altas tasas en pesos, estar posicionado el dólares fue mejor negocio que el tradicional plazo fijo, que ofrece hoy tasas de entre el 3,7% y el 4,2% mensual, según el banco.
Operadores de la city porteña señalaron el viernes que la principal característica de las últimas jornadas, fue el escaso volumen tranzado, con pocas ordenes de compra mayorista y el Banco Nación como oferente casi exclusivo.
El interrogante natural es cuál será la evolución de la cotización en las últimas cinco ruedas previas a las Paso. Pero principalmente la incógnita es como puede influir el resultado electoral en las expectativas del mercado.
Los analistas coinciden en que una diferencia menor a cinco puntos entre las dos formulas presidenciales, podría significar el regreso de la calma cambiaria. Si por el contrario la diferencia es mayor a seis puntos, las dudas podrían acrecentarse.
Por lo pronto, y más allá de la artillería anti devaluación aplicada en las últimas seis semanas, la política cambiara que el propio gobierno aplicó a inicios de 2019, es la que ofrece los indicios necesarios para afirmar con certeza que el precio actual del dólar está atrasado.
Así surge del esquema de bandas de flotación cambiaria que se mantuvo vigente entre octubre de 2018 y abril de 2019. Según anticipaba la “tablita” establecida por el Banco Central bajo la conducción de Guido Sandleris y con el aval del FMI, para el mes de agosto de este año el piso de las bandas debía operar en $42,6 y el techo en $55,1. Suponiendo un tipo de cambio con una senda estable y sobre el centro de las bandas de flotación, tales valores implicaban que la cotización que el propio gobierno anticipaba para el presente mes de agosto, era de $48,85. El precio actual es al menos un 6,1% más bajo. Tal es la medida del atraso acumulado artificialmente durante las últimas semanas.
El dato implica que más allá de la performance que logre el oficialismo en el test electoral de agosto, existe un margen natural para que tarde o temprano la cotización de la divisa vuelva a encontrar su punto de equilibrio.
Lo lógico sería que siendo el dólar una mercancía más y siendo precio del dólar uno de los tantos precios que rigen en la economía, la evolución del tipo de cambio acompañe la misma dinámica del nivel general de precios.
Es precisamente lo que el gobierno buscó evitar desde mayo.

En números

$45,84
La cotización del dólar en el promedio de bancos al cierre del viernes. Significa una suba del 5,5% en el último mes.
6,1%
El atraso respecto al centro de las bandas de flotación que rigieron hasta el mes de abril.

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