Absolvieron a mujer acusada de dejar morir a su hijo
Por cuestiones religiosas no le hizo cumplir un tratamiento
CóRDOBA (Télam)- Una mujer acusada de haber impedido que su hijo, enfermo de cáncer, recibiera el tratamiento que podría haberle salvado la vida, quedó ayer en libertad al ser absuelta por la Cámara del Crimen, que consideró la existencia de «dudas insuperables» en la causa.
«Siento alegría pero también una gran angustia», sostuvo Mabel Gladys Elizondo, de 39 años, la mujer que fue absuelta ayer por el tribunal de Córdoba en el juicio por la muerte de su hijo.
Según consta en el expediente, la mujer, miembro de la Iglesia Misionera Evangélica de Poder, evitó que su hijo Mauricio Emanuel recibiera atención médica especializada cuando, en febrero de 1998, le diagnosticaron al menor, que entonces tenía 11 años, un tumor en la región supraclavicular derecha.
El menor murió el 3 de agosto de 2001 a causa de la enfermedad y la presunta negligencia en la que habría incurrido su madre, que obstaculizó los tratamientos prescriptos por médicos de la ciudad de Río Tercero y de esta capital.
Durante las audiencias del juicio, las declaraciones de varios testigos, principalmente médicos de distintos centros sanitarios e incluso el padre del menor, Ricardo Graciano Waidatt, resultaron comprometedoras para la mujer.
Sin embargo, al pronunciar su alegato este mediodía, el fiscal Marcelo Novillo Corvalán encuadró la conducta de la imputada en la figura penal de homicidio culposo y pidió la pena de tres años de prisión, lo que en la práctica significaba su inmediata libertad, ya que está en prisión sin condena desde hace casi dos años.
Por su parte, el defensor de Elizondo, Carlos Hairabedián, insistió en la falta de responsabilidad de la mujer en el deceso de su hijo y pidió la absolución.
Al concluir los alegatos, los integrantes del tribunal, Mario Capdevila, Lorenzo Rodríguez y Eduardo Barrios se retiraron del recinto para deliberar y, tras un breve cuarto intermedio, dieron a conocer su veredicto.
Juan Carlos Morcillo, secretario de la Cámara, se encargó de informar que «en vista del acuerdo realizado y por unanimidad, el tribunal resuelve absolver a Mabel Gladys Elizondo del delito de homicidio calificado que le atribuía la acusación, por existir dudas insuperables».
La mujer, al escuchar que «en consecuencia, se ordena su inmediata libertad», comenzó a llorar en forma desconsolada.
Elizondo afirmó ante la prensa sentir «alegría pero también una gran angustia». Reiteró los argumentos que expuso en el juicio, al afirmar que defendió a su hij «con todo amor» y que había deseado lo mejor para él, «pero hubo quienes no quisieron darle lo que le correspondía para su salud».
La mujer aludió así a la responsabilidad que habría tenido una gerenciadora del Pami, la obra social que brindaba los servicios médicos a su hijo, y anticipó que «más adelante» evaluará la posibilidad de iniciar una querella por mala praxis.
Por su parte el padre del menor, Ricardo Waidatt, evaluó que «si ella hubiera sido condenada, habría arrastrado al juez de menores de Río Tercero, quien tenía la prevención de fiscalizar el tratamiento médico del niño».
CóRDOBA (Télam)- Una mujer acusada de haber impedido que su hijo, enfermo de cáncer, recibiera el tratamiento que podría haberle salvado la vida, quedó ayer en libertad al ser absuelta por la Cámara del Crimen, que consideró la existencia de "dudas insuperables" en la causa.
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