Acusan a Repsol de “mala praxis petrolera”

Kicillof y De Vido dijeron que la empresa española llevó a cabo una deliberada política “de no inversión”. Anunciaron que el próximo lunes termina la intervención.



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BUENOS AIRES.- El gobierno nacional anunció ayer, a través del ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, la finalización de la intervención en la petrolera YPF a partir del lunes 4 de junio, cuando se realice la Asamblea de Accionistas que definirá el nuevo Directorio de la compañía tras la expropiación de 51% de las acciones que detentaba la española Repsol.

De Vido, junto con el viceministro de Economía, Axel Kicillof, dieron a conocer al periodismo el denominado “Informe Mosconi”, que detalla datos relevados durante la intervención y sus conclusiones.

Al respecto, Kicillof acusó al grupo español Repsol de haber practicado “mala praxis petrolera” con YPF mientras tuvo su control accionario, llevando a cabo “una política deliberada de no inversión, de no aumento de la producción de crudo y gas, y de no cuidado ambiental” en los yacimientos a su cargo.

“Maltrataron nuestros recursos”, advirtió el funcionario, quien detalló que “Repsol, manejando YPF, redujo a la mitad la producción de petróleo y de gas por falta de inversiones suficientes”.

En el mismo orden, refirió que “también por falta de las inversiones necesarias y la explotación de los recursos ya disponibles las reservas de crudo y gas son la mitad de las existentes en 2001”.

Kicillof denunció que Repsol “no paró sistemáticamente de producir cada vez menos” y advirtió que “podrán querer echar la culpa al gobierno, a la situación del mundo, a España, a la Santísima Trinidad, pero ésta es la política que estaban llevando a cabo e iban a profundizar en los próximos años”.

El viceministro acusó al grupo Repsol de actuar “como lo que es, una transnacional que usó recursos generados por YPF para expandirse a nivel internacional”.

“Era una vaca lechera a la que iban a ordeñar hasta la muerte” para “girar dividendos al exterior”, remarcó.

En este orden, Kicillof informó que “entre 1998 y 2002 Repsol giró dividendos al exterior en un promedio de 500 millones de dólares anuales, que ascendieron a 1.500 millones de dólares anuales entre 2003 y 2010”.

Los dividendos girados al exterior desde que Repsol desembarcó en YPF “totalizaron 13 mil millones de dólares, una cifra similar a la que pagaron en bonos por las acciones de la compañía”, refirió.

Kicillof remarcó que “para comprar YPF, Repsol se endeudó hasta la coronilla y para saldar su deuda utilizó los dividendos, y no invirtió lo que la compañía requería para incrementar exploración y producción local”.

El viceministro, que ejerció el cargo de subinterventor en YPF, coordinó el trabajo del equipo técnico-económico que desembarcó en la sede central de YPF con el ministro e interventor De Vido para hacerse cargo de la empresa tras el desplazamiento de los directivos de Repsol y del socio local, el Grupo Petersen, de la familia Eskenazi.

“Al no poder aumentar los precios locales del crudo en la Argentina, Repsol encaró una clara estrategia de salida del país y una política depredatoria, en términos de producción de hidrocarburos y de desinversión”, señala el documento.

Kicillof destacó que esta actitud es revelada por la documentación hallada en la empresa, y también explica por qué se llegó a la situación de tener “que comprar hidrocarburos producidos por Repsol en el exterior, en yacimientos que fueron de YPF” al momento del desembarco español “y que luego fueron transferidos en operaciones intraempresas a la propia Repsol”.

“Una vez que canibalizaron a YPF empezaron a vender acciones de la compañía”, remarcó Kicillof, quien concluyó que “Repsol estaba de salida, y hemos recuperado a YPF en el punto justo, para empezar a desarrollar su enorme potencialidad”. (DyN)

El gobierno afirma que Repsol redujo a la mitad la producción de petróleo de YPF.


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