Admitió el asesinato “por una montura”

Al acusado le dieron tres años de prisión en suspenso por “homicidio en estado de emoción violenta”. El crimen ocurrió en el 2008 en un campo cerca de Las Perlas.

ROCA (AR).- Un hombre de 43 años aceptó ayer ser condenado a la pena de tres años de prisión en suspenso por un “homicidio en estado de emoción violenta”. Reconoció que la noche del 13 de febrero de 2008 mató de un tiro en el pecho a Jorge Nieto, el joven que vivía en un campo lindero al suyo, porque el muchacho le había robado el recado de su caballo. El imputado, Guillermo Rodríguez, reconoció los cargos en un juicio abreviado y ahora el acuerdo al que arribaron la fiscalía y la defensa deberá ser homologado o rechazado por los jueces de la Cámara Criminal Segunda de Roca. El crimen de Nieto ocurrió en un campo de la zona de Arroyito, a unos 50 kilómetros de Balsa Las Perlas. Esa noche Rodríguez llegó a la casa de la víctima, quien vivía con su mujer y su hijo de apenas siete meses, y tras un brevísimo cruce de palabras le disparó a quemarropa. El balazo en el pecho con un revólver calibre 22 largo acabó en pocos minutos con la vida del joven. Tras el disparo, el hombre recuperó su preciado recado, regresó a su casa y lo guardó. Después caminó hasta llegar al primer camino rural e hizo dedo. Un camionero lo llevó hasta el destacamento 104 de Las Perlas, donde el hombre se entregó, relató escuetamente lo ocurrido y puso el arma homicida en manos de las autoridades. “Me llevó el recado y el recado era mío. Eso no se hace”, le habría dicho el hombre a la policía. De inmediato quedó detenido, aunque poco tiempo después recuperó la libertad. Su confesión quedó registrada en el expediente judicial y ayer Rodríguez la reconoció para cerrar el juicio abreviado. Según la imputación que sostuvo la fiscalía, tras descubrir que le habían robado “la sillita del caballo” Rodríguez caminó directamente hasta la casa de Nieto sumido en un ataque de ira. Fue por eso que no dio tiempo a la víctima de defenderse. “Golpeó la puerta y sin responder a la pregunta de la víctima forzó la entrada y disparó”, dice la imputación. “No los quiero ver más a ustedes… ¡me robaste la montura y mirá cómo terminaste!”, le habría dicho el hombre al momento de gatillar. Rodríguez llegó en libertad al juicio oral y en la audiencia de ayer no fue necesario siquiera escuchar a los tres testigos que habían sido ofrecidos por las partes. Directamente el hombre admitió la acusación y aceptó la propuesta de pena que hizo el fiscal: tres años de prisión en suspenso por el delito de “homicidio en estado de emoción violenta”. El defensor particular, Eves Tejeda, también estuvo de acuerdo y se firmó el acta. La homologación de la Cámara se conocerá a fines de la próxima semana.


ROCA (AR).- Un hombre de 43 años aceptó ayer ser condenado a la pena de tres años de prisión en suspenso por un “homicidio en estado de emoción violenta”. Reconoció que la noche del 13 de febrero de 2008 mató de un tiro en el pecho a Jorge Nieto, el joven que vivía en un campo lindero al suyo, porque el muchacho le había robado el recado de su caballo. El imputado, Guillermo Rodríguez, reconoció los cargos en un juicio abreviado y ahora el acuerdo al que arribaron la fiscalía y la defensa deberá ser homologado o rechazado por los jueces de la Cámara Criminal Segunda de Roca. El crimen de Nieto ocurrió en un campo de la zona de Arroyito, a unos 50 kilómetros de Balsa Las Perlas. Esa noche Rodríguez llegó a la casa de la víctima, quien vivía con su mujer y su hijo de apenas siete meses, y tras un brevísimo cruce de palabras le disparó a quemarropa. El balazo en el pecho con un revólver calibre 22 largo acabó en pocos minutos con la vida del joven. Tras el disparo, el hombre recuperó su preciado recado, regresó a su casa y lo guardó. Después caminó hasta llegar al primer camino rural e hizo dedo. Un camionero lo llevó hasta el destacamento 104 de Las Perlas, donde el hombre se entregó, relató escuetamente lo ocurrido y puso el arma homicida en manos de las autoridades. “Me llevó el recado y el recado era mío. Eso no se hace”, le habría dicho el hombre a la policía. De inmediato quedó detenido, aunque poco tiempo después recuperó la libertad. Su confesión quedó registrada en el expediente judicial y ayer Rodríguez la reconoció para cerrar el juicio abreviado. Según la imputación que sostuvo la fiscalía, tras descubrir que le habían robado “la sillita del caballo” Rodríguez caminó directamente hasta la casa de Nieto sumido en un ataque de ira. Fue por eso que no dio tiempo a la víctima de defenderse. “Golpeó la puerta y sin responder a la pregunta de la víctima forzó la entrada y disparó”, dice la imputación. “No los quiero ver más a ustedes... ¡me robaste la montura y mirá cómo terminaste!”, le habría dicho el hombre al momento de gatillar. Rodríguez llegó en libertad al juicio oral y en la audiencia de ayer no fue necesario siquiera escuchar a los tres testigos que habían sido ofrecidos por las partes. Directamente el hombre admitió la acusación y aceptó la propuesta de pena que hizo el fiscal: tres años de prisión en suspenso por el delito de “homicidio en estado de emoción violenta”. El defensor particular, Eves Tejeda, también estuvo de acuerdo y se firmó el acta. La homologación de la Cámara se conocerá a fines de la próxima semana.

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