Agosto tuvo el menor aumento de la inflación en el año: 0,4%

El mayor incremento fue en alimentos y bebidas, los más consumidos por la clase baja.



La inflación de agosto fue de 0,4 por ciento y acumuló en el año un avance de 7,7 por ciento, según informó ayer el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).

Por su parte, los precios mayoristas subieron 1,3 por ciento y en ocho meses crecieron 6,3 por ciento.

Si bien el resultado general muestra una desaceleración respecto de julio cuando el índice de precios llegó a 1 por ciento, el dato preocupante es el alza de 1,4 por ciento que se detectó en el rubro alimentos y bebidas, principal consumo de la población.

Esto provocó una suba de 1,5 por ciento el valor de la canasta básica (productos básicos para la subsistencia mensual de una familia tipo), casi cuatro veces por encima del promedio general. . La suba de los productos esenciales estuvo liderada por verduras (4,4 por ciento), lácteos y derivados (2,9 por ciento) y carnes (1 por ciento). Con lo sucedido en agosto el rubro alimentos y bebidas en general acumuló en ocho meses una variación de 9,4 por ciento; 1,3 puntos por encima del nivel general.

Del análisis del resultado en general se desprende que de mantenerse esta tendencia el gobierno estaría en condiciones de cumplir con a proyección del año que tiene un techo de 10,5 por ciento; aunque la sensación en el bolsillo de la población sea distinta por lo que se aprecia en los productos de consumo masivo.

El alza de los alimentos se compensó con una baja de 1,3 por ciento en indumentaria producto de las liquidaciones por fin de temporada y de una caída de 2,9 por ciento en esparcimiento por el fin de las vacaciones. Estos dos

segmentos a los que se acusó de haber impulsado la inflación de julio, ahora sirvieron para detener el avance de los alimentos. En viviendas y servicios básicos hubo una suba de 0,7 por ciento, a raíz de un alza de 2,2 por ciento en alquileres y 0,2 por ciento en reparaciones en general.

En tanto, en educación se detectaron subas de 0,5 por ciento, promediadas con aumentos de 0,9 por ciento en útiles y 0,4 por ciento en servicios educativos. A su vez, en transporte y comunicaciones se observó un aumento de precios de 0,7 por ciento, movilizado por la suba de 2,7 por ciento que se produjo en el valor de los automóviles nuevos.

En otro orden, el índice de precio mayorista subió 1,3 por ciento en agosto a raíz de incrementos en todos los rubros que componen la muestra. Los productos nacionales aumentaron 1,4 por ciento como consecuencia de alzas de 3,5 por ciento en los productos primarios y 0,6 por ciento en manufacturados y energía eléctrica”.

Los productos importados bajaron 0,1 por ciento. Por su parte, el índice de la construcción subió 0,8 por ciento en agosto y desde diciembre subió 11,6 por ciento.

La CBA subió 1,5%

La canasta básica de alimentos (CBA) que mide la línea de indigencia subió 1,5 por ciento en agosto y alcanzó un costo de 363,12 pesos para una familia tipo, según informó ayer el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).

El alza de los productos esenciales de consumo masivo casi cuadruplicó al promedio inflacionario del mes, que se ubicó en 0,4 por ciento.

En consecuencia se desprende que el aumento de precios durante agosto impactó con mayor fuerza en los sectores de más bajos ingresos, que son los que destinan la mayor parte de sus recursos a la adquisición de alimentos.

En los ocho meses del año la CBA acumuló una suba de 8,4 por ciento, por encima del 7,7 por ciento que acumula el índice inflacionario. El secretario de Política Macroeconómica, Sebastián Katz, reconoció que “la suba de precios pegó en los sectores más pobres y afecta la distribución del ingreso y la equidad”. No obstante, de inmediato defendió la política del gobierno de buscar consenso con las distintas cadenas de producción y comercialización para contener el alza de precios.

“Desde el punto de vista macroeconómico hay que resaltar que el 0,4 por ciento en la tasa más baja de los últimos 10 meses y además no existe un proceso generalizado de subas de precios, en un contexto de crecimiento de la economía”, señaló Katz.

Advierten sobre precios de naftas y desabastecimiento

La suba del precio del petróleo en el mercado internacional fue motivo ayer de preocupación por parte de diferentes economistas, en tanto desde las estaciones de servicio independientes o “blancas” se advirtió sobre los riesgos de desabastecimiento de combustible.

Los economistas Daniel Artana y Carlos Melconian admitieron su preocupación por la subida que registró el precio del crudo a nivel internacional (en el orden de los 67 dólares el barril en Nueva York) y el efecto que podría tener sobre el valor de los combustibles en el plano doméstico.

Sin embargo, Melconian admitió que cualquier ajuste en el precio de la nafta o gasoil “se frenará hasta después de octubre”, en referencia a las elecciones legislativas del 23 de ese mes.

Para Artana, “lo que pasó en Nueva Orleans aumentó el riesgo de tener un petróleo más alto” y por ello, admitió que en el ámbito local, se debe tener en cuenta que “la Argentina produce y exporta cada vez menos petróleo”.

Respecto al valor futuro de los combustibles, Melconian, economista de M&S, consideró que la administración Kirchner deberá evaluar “si Argentina quiere seguir subsidiando el consumo de combustible y manteniendo precios actuales o adecuarlo”.

Por su parte, la Federación de Empresarios de Combustibles (FECRA) expresó ayer su preocupación por “el creciente desabastecimiento de las casi novecientas estaciones de servicio independientes, también denominadas blancas, que además deben comprar naftas y gasoil a un precio que les imposibilita competir en el mercado”. Calabró agregó que ante la suba internacional en el precio del crudo, y tras haber sido excluidas de los acuerdos de precios internos de 2003 y 2004, “las estaciones blancas deben proveerse de combustibles a precios similares o mayores a los que las de bandera venden a los consumidores en boca de surtidor, lo que les imposibilita competir en el mercado”.

La mayoría de las universidades volvió a la normalidad

La mayoría de las universidades nacionales del país retomó ayer con normalidad la actividad, tras el acuerdo salarial alcanzado entre el Ministerio de Educación, los rectores del CIN y los sindicatos docentes, bajo la condición de no realizar más huelgas.

Al respecto, el rector de la Universidad de Buenos Aires (UBA), Guillermo Jaim Etcheverry, describió ayer como “positivo” el acuerdo salarial y agregó que se trata sólo del “comienzo de un camino” para “ubicar a la tarea docente en la jerarquía social que corresponde”.

La titular de CONADU -uno de los sindicatos que firmó el acta-, Anahí Fernández, dijo a DyN que ayer hubo “actividad normal” en las universidades donde tienen seccionales de base, como Formosa, La Plata, Mar del Plata y Santiago del Estero.

Fernández destacó además que los profesores universitarios de “Entre Ríos levantaron el paro” y los de San Luis “tras más de un mes y medio de huelga con ocupación de la Universidad retomaron hoy (por ayer) la actividad”. En cambio, dijo que en Rosario, Córdoba y Río Cuarto “un sector de profesores y sindicalistas “siguen realizando reuniones que en algunos casos continuarán en el día de mañana (por hoy)”, para analizar el acuerdo.

Respeto a estas reuniones, dirigentes de CONADU Histórica dijeron tras la firma del acuerdo el fin de semana último que “el acta será informada a las seccionales de base, que decidirán acerca del levantamiento de la medida”.

En la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), una de las posturas más duras eran defendidas anoche por los profesores de los colegios preuniversitarios Manuel Belgrano y del Monserrat, y los de las facultades de Filosofía, Psicología y Ciencias Agropecuarias. Otras, las más tradicionales, estaban por la aceptación de la oferta gubernamental, como Derecho, Medicina y Ciencias Económicas, por lo cual los docentes se encaminaban anoche a levantar el paro universitario.


Comentarios


Agosto tuvo el menor aumento de la inflación en el año: 0,4%