Agua en abundancia

La cantidad de agua y el sistema de riego diseñado en el Idevi fueron -junto con la cercanía a una escuela y la casa propia- razones sufiencientes para elegir este lugar en el mundo.



#

Imágenes de aquellos primeros años. (Foto: Marcelo Ochoa)

TESTIMONIOS

Las posibilidades de riego que ofrecía el Idevi -tan diferente a la Argelia donde cultivaron sus padres con tanto sacrificio y sequía- fue lo primero que atrajo a Juan Karriere.

La cercanía de la ciudad y las escuelas para sus hijos fueron otras razones para considerar que las condiciones eran las adecuadas para aforntar otro exilio. “Acá está el porvenir de mi familia, dijo mi marido, además había una casa, agua, electricidad y decidió que este era el lugar”, rememoró Alicia.

Llegaron de la mano del Comité Internacional de Migraciones Europeas durante el gobierno de Onganía, en un barco que les permitió cargar un tractor, valijas, muebles para aliviar el exilio que aún conserva y poca experiencia en el trabajo de la tierra.

La casa de material los esperaba pero también el viento patagónico que llegaba a tapar las puertas de las casas y los alambrados con la tierra que arrastraba en ese momento de nivelación y apertura de canales del Idevi. “Por primera vez escuché hablar de campos voladores y lo sufrí”.

En ese momento no se producía verduras en la zona y sólo se podían encontrar papas, zapallos, cebollas y tomates en la epoca en carnicerías.

La opción para los franceses del Idevi -tal como se la conoce a la familia Karriere- fue producir leche. Tuvieron tambo durante 17 años, mientras Alicia daba clases de francés, producción que luego fue reemplazada por la cría de conejos, avellanos y el agroturismo.

Hasta 2005 y durante 37 años, Alicia vivió en la chacra en la que trabajaron todos incluídos sus hijos desde corta edad -Cristóbal, Ives y Damián- “sin rezongar ni preguntar. No me quejo de no haber tenido dinero. No fue fácil pero muy auténtico lo que hacíamos porque había que sobrevivir”.

Luego de 12 años de trabajo en la chacra el matrimonio Karriere volvió a Francia y a Argelia en 1985. “Fue el destino y estoy muy feliz acá donde tenemos raíces. También aprendí aquí que la patria es donde entierran a tus padres y te puedo decir por lo que viví en carne propia”, aseguró Alicia con lágrimas en sus ojos.

DeViedma


Temas

Viedma

Comentarios


Agua en abundancia