Ahora, la división amenaza a Kosovo

La protesta de la mayoría serbia del norte busca evitar integrarse al país.



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La tensa calma en el norte de Kosovo puede quebrarse en cualquier momento. La frontera está cerrada.

BELGRADO (DPA) - El nuevo Estado de Kosovo ya ve peligrar su existencia cuando sólo han pasado tres días de su fundación.

"Son los primeros pasos hacia una división", comentaron a media voz diplomáticos occidentales en Pristina sobre las acciones violentas protagonizadas por los serbios en el norte del país.

Tras los recientes enfrentamientos, una relativa calma reinó ayer en el norte del estado recientemente independizado, donde habita una mayoría serbia, pero las fronteras entre el nuevo Estado y Serbia continuaron cerradas y la tensión era palpable un día después de los incidentes.

Los pasos fronterizos fueron por la Fuerza Internacional de Paz para Kosovo (KFOR) y continuarán cerrados hasta que las condiciones sean apropiadas para su reapertura, explicó el comandante , Xavier Bout de Marnhac, en Pristina, que advirtió contra una mayor violencia. "Nadie debe dudar de mi determinación de reconstruir y mantener un entorno seguro", añadió y responsabilizó a algunos líderes serbios, sin dar nombres, de "involucrar a mujeres y niños" en los disturbios.

Serbia pretende la división del nuevo estado kosovar de la parte norte, una superficie de unos 2.400 kilómetros cuadrados habitada por unos 50.000 serbios. De hecho, ya dispone de estructuras de autoridades paralelas en esa región .

Sin tapujos, el ministro serbio para Kosovo, Slobodan Samardzic, se posicionó respaldando la destrucción de dos pasos fronterizos, que consideró "legítima", porque no debe haber fronteras entre la "república madre" Serbia y el norte de Kosovo. "No lo permitiremos", añadió, "tenemos que evitarlo con antelación". Anteriormente, el dirigente serbio Marko Jaksic había advertido a la población que está prohibido cualquier contacto con la administración de la ONU en Ko

sovo, la UNMIK, y con la nueva misión de la Unión Europea (EULEX). "Quien colabore con ellos será considerado traidor".

"Son fuerzas de ocupación, invasores, y como tal debemos tratarlos", gritó a los serbios. Consecuentemente, los 250 policías serbios del norte de Kosovo, bajo órdenes de las autoridades kosovares, renunciaron a su servicio y se pusieron bajo órdenes del Ministerio del Interior de Belgrado, mientras los policías albaneses del lugar se retiraron apocados. En el norte de Kosovo viven unos 50.000 serbios en unos 2.400 kilómetros cuadrados, lo que supone el 22 por ciento de la superficie total kosovar.

Esa región es la que Serbia pretende anexionar, pero eso puede ser sólo el comienzo, pues Serbia aspira a tener al menos el 58,79%del territorio total de Kosovo, especulan diplomáticos.

Las fuerzas internacionales de la ONU, la KFOR, mantienen aún su posición, pero para todos está claro que los soldados no podrán actuar de forma permanente contra los serbios.

Ya en una ocasión la KFOR tuvo que rendirse ante el asalto de civiles. En marzo de 2004 una multitud albanesa incendió cientos de casas serbias e incluso iglesias históricas y la KFOR tuvo que ver impotente, en parte porque carecía de equipo para actuar, cómo morían 19 personas.

Sin embargo, los planes de división serbios podrían volverse contra sí mismos. Los disturbios mostraron "una vez más somos expertos en disciplina y en el mejor de los casos nos disparemos a nosotros mismos en las rodillas", comentó el diario de Belgrado "Blic".

La KFOR podría verse obligada a intervenir militarmente en el norte para restablecer la seguridad. Sobre todo, el diario teme por miles de serbios de Kosovo que viven de forma dispersa en otros territorios, fuera del norte kosovar, y que podrían ser víctimas de la revancha de los albaneses.

Mientras, la coalición gobernante y la oposición planean celebrar una gran manifestación en Belgrado hoy. Las escuelas cerrarán y autobuses y trenes gratuitos en todo el país trasladarán a la población a la capital, donde está prevista la protesta .


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