Alemania celebró sumida en la incertidumbre

Khol y Gorbachov encabezaron los actos en Potsdam.



BERLIN- Alemania celebró ayer el decimoquinto aniversario de su reunificación con una serie de actos oficiales en Potsdam y sumida en la crisis política provocada por las elecciones legislativas de hace dos semanas, de las que no resultó un claro ganador.

El “padre” de la reunificación alemana y canciller entre 1982 y 1998, el conservador Helmut Kohl, y el ex presidente soviético, Mijail Gorbachov, plantaron un cerezo en el parque del castillo de Sanssouci en recuerdo del 3 de octubre de 1990 que puso fin a decenios de separación entre la capitalista República Federal Alemana y la comunista República Democrática de Alemania.

El Partido Socialdemócrata alemán mantuvo ayer a Gerhard Schröder como su candidato a la jefatura de un posible gobierno de “gran coalición” con los democristianos de Angela Merkel, después de que el canciller saliente dejase entrever por primera vez su renuncia al cargo.

El presidente del SPD, Franz Muntefering, dijo que Schröder sigue luchando por la cancillería frente a Merkel al término de una reunión de la dirección del partido celebrada en Berlín.

“El objetivo del SPD es que Gerhard Schröder siga siendo el canciller de la República Federal de Alemania”, declaró Muntefering en una conferencia de prensa mantenida tras la reunión.

La dirección del SPD se reunió un día después de las elecciones legislativas parciales celebradas el domingo en Dresde con retraso debido a la muerte de una candidata neonazi, y que dieron un escaño más a la coalición conservadora del CDU-CSU.

Poco antes del encuentro, Schröder había dejado entrever por primera vez la posibilidad de una renuncia a sus aspiraciones sobre la cancillería en una entrevista concedida a la cadena alemana de televisión RTL.

Sobre su pretensión de seguir siendo primer ministro, Schröder señaló que no se trata de “mis pretensiones personales y aún menos de mi persona”, sino “de la reivindicación política de mi partido para dirigir un gobierno, u tema sobre el que sólo la dirección del SPD puede tomar una decisión”.

“Somos dos socios iguales”, señaló por su parte Muntefering en referencia a las actuales negociaciones con la CDU-CSU para formar una posible “gran coalición” de gobierno. El presidente de los socialdemócratas recordó que “hay que tener en cuenta que nosotros somos el partido más importante del país y que la CDU-CSU es el grupo parlamentario más importante”, según los resultados de las elecciones legislativas del 18 de setiembre y la votación en Dresde, que dieron 226 escaños a los conservadores y 222 al SPD.

“Antes de la apertura de unas verdaderas negociaciones sobre el futuro gobierno, no habrá decisiones sobre las personas”, subrayó Muntefering cerrando así las polémicas dentro de su propio partido respecto a Schröder.

A regañadientes, la CDU-CSU y el SPD, conocidos como los dos “partidos del pueblo”, se comprometieron hace más de una semana en la vía de la “gran coalición”, la única que les puede aportar una mayoría absoluta de escaños cómoda y estable.

Pero los dos bandos, que volverán a reunirse el miércoles, siguen sin ponerse de acuerdo sobre la cuestión de la cancillería. El SPD sostiene que CDU y CSU son dos partidos distintos aunque formen un grupo parlamentario único y que visto el fracaso de los conservadores en las urnas -ya que Merkel registró el tercer peor resultado de la coalición en los últimos 50 años-, los electores aprobaron las reformas emprendidas por Schröder

Asimismo, el SPD defiende que si bien es verdad que en Dresde los conservadores se hicieron con el escaño, los socialdemócratas obtuvieron más votos en el escrutinio de las listas proporcionales. (AFP/AP)


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