Alemania sigue paralizada políticamente



Actualizado a las 10:50

BERLIN (AFP) – Alemania, principal potencia europea, sigue paralizada políticamente casi tres semanas después de las elecciones legislativas que dejaron al país sin mayoría clara, aún cuando el canciller saliente, Gerhard Schroeder, insinuó por primera vez que puede ceder ante la candidata democristiana Angela Merkel.

Pese a la victoria de las Uniones Cristianas (CDU/CSU) el domingo en la última elección parcial de Dresde (este), que aumentó su ventaja sobre los socialdemócratas (SPD), las discusiones exploratorias entre los democristianos y el SPD de cara a la formación de un gobierno de gran coalición tropiezan todavía en la cuestión central de quién será el titular de la cancillería.

La CDU/CSU, la fuerza más importante en el parlamento federal (Bundestag), ahora con 226 escaños, afirma que está en derecho de reivindicar el puesto para Angela Merkel y que el retiro de Gerhard Schroeder es una cuestión indispensable para el comienzo de las negociaciones. “No habrá negociaciones sobre el contenido si el SPD no acepta que nuestra candidata se convierta en canciller (…) El SPD debe reconocer la realidad tras las elecciones de Dresde”, afirmó este martes el secretario general de la CDU, Volker Kauder, a la cadena pública de televisión ARD. “Los resultados de la elección de Dresde (ganada por la CDU, con un mandato directo de diputado) reforzó claramente la posición de Merkel”, estimó por su parte el secretario general de la Unión Social Cristiana de Baviera (CSU), Markus Soeder, en declaraciones al diario Die Welt.

La CSU bávara es el partido hermano de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) de Angela Merkel. El SPD, que quedó en los 222 escaños que poseía antes de los comicios parciales de Dresde, estima por el contrario que sigue siendo el partido más importante. Para los socialdemócratas, la CDU y la CSU son dos partidos distintos y los electores no dieron un claro mandato a la derecha –Angela Merkel registró el tercer peor resultado de los democristianos desde el final de la Segunda Guerra Mundial– sino que aprobaron las reformas sociales emprendidas por Gerhard Schroeder.

El anuncio el lunes del canciller saliente de que no quería ser “un obstáculo” a un gobierno estable, no debe ser considerado como una renuncia a su aspiración de continuar en el cargo, respondió el presidente del SPD, Franz Muentefering.

“Eso sería un gran desprecio. Advierto a la Unión que iremos a las negociaciones con Gerhard Schroeder como candidato al puesto máximo”, subrayó Muentefering en una entrevista con la cadena pública de televisión ARD. Los dos bandos deben reencontrarse este miércoles para una tercera ronda de “discusiones exploratorias”, previas a las verdaderas negociaciones, con una agenda que comprende las cuestiones laborales, el sistema de seguridad social, la difícil situación financiera del Estado federal y de los Estados regionales, así como la reforma del federalismo. Pero el resultado de esta reunión despierta escepticismo ya que los democristianos continúan manteniendo su posición.

“Estamos con Gerhard Schroeder. Y si la CDU dice el miércoles que esta cuestión debe ser solucionada desde un comienzo no habrá negociaciones. Terminaremos de beber nuestra taza de té y nos retiraremos de la casa”, aseguró el martes el vicepresidente del grupo parlamentario del SPD, Ludwig Stiegler. Según fuentes próximas a la CDU, sus dirigentes no excluyen más una ruptura de las conversaciones si el SPD se aferra en sus posiciones. Para la prensa alemana el futuro de Schroeder está sellado. “Schroeder anuncia su retiro”, tituló este martes el diario de gran tirada Bild. Para el Financial Times Deutschland, el SPD preparó ya la era post-Schroeder y “un cambio de generación” con la próxima designación de Andrea Nahles, de 35 años y portavoz del ala de izquierda del partido, al puesto de secretaria general.


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