Algunas ideas determinantes de Rogelio Frigerio



Por su formación y las nuevas concepciones de la entonces Comisión Económica para América Latina (Cepal), desde 1950 elaboró un pensamiento desarrollista propio que consideraba esencial la industrialización de los países subdesarrollados. Discrepaba con el enfoque estructuralista del organismo y sus posiciones sobre la inflación, integración e incomprensión respecto del papel de los monopolios en el deterioro del intercambio.

Frigerio sostenía la necesidad de incorporar multinacionales e inversión extranjera directa al crecimiento fabril de las naciones subdesarrolladas. Destacaba, sobre todo, la siderurgia, la petroquímica, la fabricación de automóviles y los hidrocarburos.

Tras el derrocamiento de Perón, en enero de 1956 Frigerio se relacionó con Frondizi, quien también había simpatizado con el Partido Comunista en su juventud y presidía el comité nacional de la Unión Cívica Radical (UCR).

Frigerio reabrió y dirigió la revista “Qué!”, en 1956, entre cuyos colaboradores estaban Arturo Jauretche, Raúl Scalabrini Ortiz, Dardo Cúneo, Arturo Sábato y Marcos Merchensky.

La UCR se dividió en dos fracciones a principios de 1957, una orientada por Frondizi (Unión Cívica Radical Intransigente, UCRI) y otra por Ricardo Balbín (Unión Cívica Radical del Pueblo, UCRP). Frigerio se sumó a la UCRI.

Como consecuencia del acuerdo alcanzado por Frigerio con el proscripto peronismo, mediante el pacto secreto firmado por Frondizi y Perón y sus delegados personales, John William Cooke y el mismo Frigerio, Frondizi fue elegido presidente de la Nación en 1958.

Frigerio no fue nombrado por Frondizi como ministro de Economía porque generaba resistencias en varios sectores, incluyendo el militar.

De todas maneras, participó en la elaboración y toma de decisiones.

Estuvo a cargo de la Secretaría de Relaciones Socio-Económicas de la Presidencia de la Nación desde el inicio de la gestión de Frondizi, con una influencia mayor que la de Emilio Donato del Carril, ministro de Economía.

Renunció en marzo de 1962, cuando Estados Unidos y los militares argentinos trataron de restringir su influencia, pero continuó estando cerca del presidente.

Tras el golpe de Estado de aquel año, se exilió en Montevideo (Uruguay).

En 1983 fue candidato a presidente de la República por el MID.

Murió el 13 de septiembre de 2006.

Miguel Ángel Fuks


Comentarios


Algunas ideas determinantes de Rogelio Frigerio