Alivio para la Bolsa y nuevo récord del riesgo país

Tras cinco ruedas de bajas, la Bolsa porteña subió ayer 2,64%. Los anuncios del canje de deuda impactaron bien. Pero el riesgo país sigue desatado. Subió a 2.678 puntos.



Aunque el acuerdo con los gobernadores decepcionó a más de un inversor, los anuncios de más detalles del canje de deuda y la voz de aliento del secretario del Tesoro de EE.UU., Paul O´Neill, dieron ayer nuevos bríos a los mercados, mientras el riesgo país fijó un nuevo “récord” histórico al finalizar en 2.678 puntos básicos (PB).

De esa forma, Argentina lidera aún el ránking de desconfianza del inversor.

En tanto, la Bolsa de Comercio de Buenos Aires ganó 2,64% y los bonos 1,91%. Las tasas interbancarias se recalentaron.

“Las plazas están extremadamente volátiles. Las acciones suben, al tiempo que los títulos públicos acusan una razonable alza. Existen indicios capaces de generar esperanza”, recalcó Darío Lewkowicz, asset manager de Exprinter administradora de valores.

“Uno fue el tardío acuerdo con la oposición. Otro es que el Ministerio de Economía difundirá más detalles del trueque de bonos, al cierre de la jornada. Son motivos tenues, pero originan un leve optimismo”, acotó.

En la primera parte de la rueda, y pese a que el gobierno esperaba que el acuerdo con los gobernadores generara impactara positivamente, el riesgo país acusó su máximo intradiario (2.773 PB).

Luego, logró recuperarse. Aunque batió el “récord” histórico de la víspera. Cerró 25 PB por encima del miércoles.

De esa forma, Argentina sigue liderando con amplitud la tabla de naciones peligrosas para la inversión. El riesgo nigeriano le sigue con 1.667 PB.

Paul O”Neill aseguró un día antes de su encuentro en Ottawa con el ministro de Economía, Domingo Cavallo, que la Argentina “no solicitó fondos adicionales”, al tiempo que elogió los esfuerzos del presidente Fernando de la Rúa para sacar al país de la profunda crisis financiera. (Ver pág 22)

“Estamos muy esperanzados de que tendrá éxito sus esfuerzos”, dijo O”Neill.

A la defensiva

Con todo, en los mercados se esperan apoyos más efectivos para dar viabilidad al canje de la deuda. Se trata de un componente que mantuvo a la defensiva a los grandes operadores.

A esto se sumó la desconfianza que generan las maniobras que estarían realizando las autoridades económicas con las reservas de la convertibilidad.

Según los comentarios escuchados en los mercados, el Banco Central habría utilizado 900 millones de dólares.

Otro tema que preocupa en los mercados es la iniciativa de algunos legisladores de la Alianza de gravar en forma extraordinaria con el Impuesto a las Ganancias a las empresas y personas que tuvieron ingresos anuales por más de cinco millones y de un millón de pesos, respectivamente.

“Este es un claro aviso para desalentar inversiones”, se quejó un analista.

En ese contexto, los negocios en la bolsa porteña sumaron 7,43 millones de pesos, lo que revela que no se necesitó de una gran demostración de fuerza de la demanda para dejar a los papeles en terreno positivo, en un mercado muy vulnerable a cualquier orden de compra o venta que arrime al recinto. (DyN y Reuters)

El termómetro de

los inversores

BUENOS AIRES (ABA).- El riesgo país es el termómetro que marca la sensación de los inversores sobre la marcha del rumbo económico, y los índices astronómicos que conocemos en estos días pueden trepar a niveles aún bastante superiores, según confiaron importantes economistas consultados por “Río Negro”.

“Mientras siga la incertidumbre sobre la reestructuración de la deuda la tendencia va a seguir hacia arriba, porque no se ven razones para que alguien se decida a comprar títulos argentinos”, evaluó en estricta reserva un analista de la City.

En términos simples, explican los especialistas, el riesgo país delata la chance que los acreedores advierten de poder recuperar lo que le prestaron al Estado.

Y esa evaluación no está -como suele creerse- fuera de las fronteras, pues “más del 65 % de la deuda está en manos de los argentinos”, señaló Aldo Abram de la consultora Exante.

Más allá de tecnicismos, que el riesgo país siga por las nubes se traduce para el hombre común en falta de crédito y ruptura de la cadena de pagos.

La palabra clave en relación a como evolucionará esa tasa es “credibilidad”.

No alcanza

Aún cuando el presidente Fernando De la Rúa y el ministro de Economía Domingo Cavallo aseguren que se va a mantener la convertibilidad y que no habrá devaluación, para el mercado es insuficiente. “Hay factores como el acuerdo con gobernadores que coyunturalmente pueden traer algo de tranquilidad -indicó Abram-, pero si no se recupera la credibilidad sobre la capacidad de gestión de este gobierno, lo que se diga vale cero”.

Tampoco para Hernán Hirch del estudio Broda, alcanzan las promesas: “El problema es que el gobierno necesita recursos y nadie sabe de donde los va a sacar. Entonces todo el que tiene medios que puedan servir como base imponible los vende”.

Por lo tanto, “si continúa creciendo en espiral el riesgo país, el escenario podría ser dramático con salida de depósitos y corrida cambiaria”, agregó un asesor financiero que definió como central el resultado de la reestructuración “compulsiva ” de la deuda.

Para salir de la situación el país tiene que evitar caer en cesación de pagos. Técnicamente no estamos en default -destacó Abram- porque no se dejó de pagar ningún cupón de deuda, lo cual no implica que se empiece a gestar la expectativa de que en algún momento no se pueda cumplir con los compromisos”.

Para el técnico de Exante, como el gobierno no tiene capacidad de regenerar liderazgo necesita un acuerdo de gobernabilidad con la oposición que incluya acuerdos sobre varios puntos: reforma del Estado, como va a ser el presupuesto 2002, cerrar el año con déficit cero, el diseño de la ley de coparticipación federal, la reforma en el sistema de salud, y como hacer para que el gasto social llegue a la gente. Después, en un 80 % (depositantes más acreedores) -insistió Abram-, la decisión estará en manos de los propios argentinos.

Reconocen nueva caída en la recaudación

El titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), Armando Caro Figueroa, reconoció ayer que la recaudación impositiva de noviembre mantiene una tendencia declinante y negó que el proyecto que impulsa una sobretasa del impuesto a las ganancias sea una iniciativa del Gobierno nacional.

“Todavía no se pueden hablar de porcentajes, pero la recaudación mantiene la tendencia que se observó durante el segundo semestre del año”, admitió.

Caro Figueroa dijo que “no hay indicios” que manifiesten que se haya superado la situación de morosidad y adjudicó la caída permanente a la continuidad de altas tasas de interés y a la merma en la actividad económica.

Respecto a la iniciativa de gravar a empresas con ganancias superiores a los 5 millones de dólares, el funcionario aseguró que “no cuenta” con el apoyo del Gobierno nacional, ni tampoco con el visto bueno del ministro de Economía, Domingo Cavallo.

“Yo estuve hablando ayer con Cavallo de ese tema y él nos dijo que no está de acuerdo”, aseveró Caro Figueroa.


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