Alivio por el plan de EE. UU. que retira desechos nucleares del país

Busca evitar que terroristas accedan al uranio.



BUENOS AIRES (ABA).– El programa del departamento de Energía de Estados Unidos consistente en llevarse los combustibles gastados de uranio de la Argentina, podría poner fin a los cuestionamientos de las entidades ecologistas que habían sembrado temor por el destino de esos elementos.

Sin embargo, un nuevo problema se originaría con los norteaméricanos, si es que el gobierno de Kirchner decide venderle un reactor nuclear a Venezuela.

La acción de EE. UU., que ya se llevó los elementos gastados de un reactor de investigaciones de Ezeiza y hará los mismo con los residuos generados por el RA6 en Bariloche, alcanza también a los que origine el reactor vendido por el Invap a Australia. El Congreso, ante la oposición de grupos ecologistas, aprobó en diciembre pasado el reingreso de los elementos combustibles gastados para su reacondicionamiento y regreso a Sydney para su almacenamiento definitivo.

Ahora, esos residuos irán directamente a EE. UU.

El presidente del INVAP, Héctor Otheguy, y el ex embajador argentino en Australia Eduardo Stancanelli, así como otros especialistas reunidos en el Consejo Argentino de Relaciones Internacionales (CARI) consideraron beneficiosa para el país la acción de EE. UU.

"A diferencia de los australianos que pedían que los residuos los trataremos aquí y se los devolviéramos, los norteamericanos se los quedan con la intención de que haya menos material nuclear dando vuelta por el mundo", explicó Otheguy.

La discrepancia es si esa política del estado norteamericano iba a ser destinada aún a grandes volúmenes de materiales como los que genera la central de Atucha, que Otheguy considera que están excluidos.

La política del país del norte, a la que adhirió Kirchner en su última visita a la ONU, está motivada con fines de precaución ante cualquier tipo de atentado terrorista, pero Otheguy recalcó que son pequeñas cantidades de uranio.

En un simposio realizado la semana pasada, el politólogo Rosendo Fraga y el candidato a senador nacional, Ricardo López Murphy, habían coincidido en la preocupación de semejante política nuclear en relación a nuestro país, y hasta deslizaron que el reciente apoyo de la administración George Bush a su par Néstor Kirchner tuviera que ver con ello.

Stancanelli acotó que en su concepto las críticas sobre el efecto riesgoso de los residuos fue "tergiversada" con fines a veces no del todo

claros.

Ante un centenar de personas reunidas en el CARI, el ex embajador Stancanelli, contó detalles inéditos sobre la venta del reactor del INVAP a Australia.

Stancanelli fue el representante argentino en Australia durante el segundo mandato de Menem, cuando se realizaron las primeras gestiones, luego en el de Fernando de la Rúa cuando se anunció que el INVAP fue el elegido, y hasta los primeros tramos del actual gobierno.

"Lo más importante es que el logro fue un reconocimiento a una política de Estado Argentina, porque aunque cueste creerlo tenemos políticas de Estado entre las cuales está el uso pacífico de la energía nuclear y de total transparencia que nos hace un "proveedor confiable" en la materia.

Para Stancanelli primó para que INVAP sea el beneficiado en Australia, la credibilidad de la política nuclear argentina y la calidad del organismo.Otheguy destacó que los trabajos se están haciendo según el cronograma pautado, y comentó que la planta está ubicada en Bariloche dentro del Centro Atómico con protecciones adecuadas.

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