Bomberos de Roca, cada vez más preparados para combatir el fuego

Florencia Bark

Seis nuevos roquenses se incorporan hoy a las filas de Bomberos. Un chofer de colectivo, un comerciante, un cuentapropista, un policía, un estudiante y un expenitenciario asumen esta crucial tarea comunitaria.

Están todos listos para salir a combatir los siniestros, ante el peligro inminente de cualquier ciudadano. La alarma suena y ya saben qué hacer.

Estos aspirantes juran hoy en el acto por el Día del Bombero en Roca, luego de estudiar un año para aprobar el examen de la Federación Provincial, avalado por estándares nacionales.

Estos “héroes de carne y hueso” saben socorrer, rescatar personas en accidentes de tránsito, dar atención prehospitalaria, apagar incendios forestales, industriales, estructurales y manejar materiales peligrosos, todo luego de un año de estudio.

Son hombres comunes, con gran valor y espíritu de ayuda. Pero ahora ya no son sólo buenos y valientes ciudadanos, sino brigadistas formados y capacitados en el oficio con competencias cada vez más específicas.

A partir de hoy comienza una nueva etapa para Bomberos, que apunta a la profesionalización y al perfeccionamiento de los oficiales, aunque aún es ad honorem y sólo se sostiene con voluntarismo.

Antes, cuando un bombero quería ingresar a las filas, se inscribía y estudiaba un manual de unas 30 hojas. Ahora deben estudiar durante un año, hacer un curso de teoría y práctica, rendir y aprobar para ser aspirantes.

“Rendir no era requerimiento. Ahora, por disposición de la Provincia, se evalúa este manual”, comentó Cristian Lescano, jefe de Bomberos de Roca. “Se busca que a nivel nacional todos tengan el mismo conocimiento”, agregó.

“Aprobaron todos los que rindieron”, contó el jefe del cuartel, asegurando que se trata de una gran noticia ya que ahora todos estarán al servicio de los roquenses junto a los 65 bomberos que ya venían trabajando.

Los instructores de estos seis aspirantes fueron Celina Notari y Mauro Montecino y otros calificados, quienes jugaron un gran papel para que los jóvenes pudieran avanzar en conocimientos.

Esta camada se armó con el objetivo de reforzar la parte de manejo de vehículos pesados, explicaron, una pata que debía ser reforzada en Roca. “Aparte de ser choferes, van a cumplir la función de bomberos si seguimos creciendo como institución”, señaló Lescano.

“Lo más importante para Roca es incendio forestal y rescate vehicular, por el estado de la ruta, lo que produce accidentes”, opinó el uniformado Nicolás Ibarra.

El estudio fue ardua tarea, aunque todos pudieron sobreponerse al desafío. “Estamos todos con ganas de empezar a salir. La parte más difícil fue ir a rendir, mucho miedo y nervios, por si seguíamos o no seguíamos después de tanta preparación”, confesó uno de los muchachos.

“Cambiaron muchas cosas respecto a unos años atrás. Ahora se trata de formarnos más y estar más preparados en la parte teórica. Es mejor, para no tener tantos errores en las intervenciones”, analizó Brian Basualdo, uno de los aspirantes.

Los seis, ahora se dedicarán no sólo a ayudar a la comunidad, sino a continuar con sus ocupaciones que les permiten llevar dinero a la casa y mantener a sus familias, algo que no encuentran en Bomberos.

Ser bombero hoy es doble esfuerzo: no sólo hay que cumplir con los tiempos y el esfuerzo físico, sino también es necesario estudiar y rendir. En consecuencia no sólo crece la profesionalización, sino que se agranda el espíritu de entrega por la comunidad, avanzando en su protección y seguridad.

La historia de 68 años de actividad del Cuartel de Bomberos de Roca se puede conocer ahora en el nuevo museo. Los elementos históricos desde su conformación hasta la actualidad están depositados allí. Será inaugurado oficialmente en el acto de hoy. “La idea es seguir recuperando más elementos históricos y vehículos que fueron utilizados para asistir los incendios. Además dar charlas por las escuelas”, dijo Roberto Pablo Molina, bombero que entró como cadete a los 16 y será el director del museo.

“A los cuatro años me integré a los Bomberos. A los 17 empecé con el rango de aspirante y hoy soy uno más”, contó Julieta Balcedo, que desde el año pasado es bombera voluntaria, pero toda su vida formó parte del Cuartel de Bomberos de Cinco Saltos.

Con tan sólo 18 años participó el año pasado en el gran operativo que realizó la institución para aplacar las llamas que se generaron por vientos que castigaron a toda la región. Considera que la institución es una segunda familia y entre sus primeros recuerdos están sus compañeros del cuartel. Se trata de “una familia aparte”, aseguró.

El 3 de junio de 2017 fue el día de la jura, pero en su memoria hay recuerdos de los primeros pasos que dio en el cuartel de Cinco Saltos. Su mamá, que lleva muchos años como voluntaria en ese mismo cuartel, la dejaba al cuidado del bombero de guardia cuando tenía que ir a alguna chacra, o la casa o comercio de algún vecino que necesitaba ayuda para luchar contra el fuego.

Julieta acude casi a diario al cuartel, a veces para limpiar, otras para ayudar en lo que haga falta, inclusive es común que todos los días muchos de los que allí trabajan almuercen o cenen juntos. “Cuando no tengo clases me lo paso todo el día acá, y cuando sí tengo, voy a la escuela y paso un rato por el cuartel. Hacemos limpieza, ordenamos, siempre nos enseñan algo, y también estudiamos las cosas de la escuela”, relató.

Jorge Villar, el jefe del cuartel, también reconoció sentirse orgulloso de sus bomberos y aseguró que el cuartel de Cinco Saltos es “uno de los que más mujeres tiene en toda la provincia”. De los 35 voluntarios que componen la planta operativa, más de quince son mujeres, precisó.

Es una publicación de Editorial Rio Negro S.A. Todos los derechos reservados. Copyright 2018. Propietario Editorial Rio Negro S.A. Editor Responsable Guillermo Berto.

Registro de la Propiedad Intelectual: 5.344.626 - Domicilio legal: 9 de Julio 733 - General Roca - Rio Negro