ANALISIS: Desproporción




"Cómplice de los violentos". Julio Arriaga acusó a LU 19 de colaborar (por omisión) con los barrabravas y le trabó las puertas de la Visera de Cemento. Le quitó la cabina de transmisión a una de las radios más influyentes de la región. Sólo le permite transmitir en las peores condiciones: fuera de un recinto adecuado, como lo tienen otras emisoras, y en el medio de una platea sometida a los mismos avatares de la tribuna imbuida de pasión futbolera.

Traspasó un límite sensible: el derecho de la libre expresión. Y exhibió un perfil preocupante para un dirigente y candidato político: la discriminación.

No hay dudas de que su anuncio de prohibir el ingreso a la cancha a cinco violentos -liderados por el nunca imputado "Tigre" Ancao- fue una medida acertada pese a lo tardía; necesaria, frente a actitudes laxas que por años alimentaron al "Tigre" y frente a un público harto de la sinrazón, con derecho de disfrutar el fútbol en paz. Pero colocar a una radio en el mismo banquillo que aquellos que golpearon al empresario Luis Boschi es desproporcionado. Arriaga prácticamente pone en pie de igualdad el "derecho de admisión" de los barrabravas con el de un medio de comunicación.

Si el dirigente está convencido de que un equipo de transmisión deportiva "colabora" con los violentos, puede denunciarlo con pruebas ante la Justicia; dicho sea de paso con la esperanza de que ésta alguna vez actúe de oficio frente a los graves hechos de Bariloche, que no tiene denunciantes por miedo, pero sí testigos y muchos. Sin embargo, también será necesario indagar qué responsabilidad le cupo a los dirigentes en la pervivencia de Ancao y compañía y si un solo medio es el único que ocultó lo evidente.

La mezcla de viejos rencores o de la política no es aconsejable. La respuesta a una convicción no puede ser un castigo de censura a un medio de expresión, despojándolo de su histórica cabina y humillándolo ante sus pares.

 

ITALO PISANI

ipisani@rionegro.com.ar


Comentarios


ANALISIS: Desproporción