ANALISIS: Rumbo a octubre, un termómetro para Kirchner y la oposición





Los resultados de la elección a jefe de Gobierno porteño serán determinantes para las definiciones políticas de cara a los comicios presidenciales de octubre, con conclusiones que excederán los límites de la ciudad y servirán como termómetro tanto para la oposición como para la administración nacional.

Los 2,5 millones de porteños habilitados para votar resolverán, en principio, si la ciudad exhibe una impronta favorable al kirchnerismo o resueltamente opositora.

El candidato de PRO, Mauricio Macri, figura con las mayores posibilidades de imponerse en la primera ronda, pero el dilema es si obtendrá una ventaja determinante para la segunda vuelta.

Tras figurar como ganador durante toda la campaña, una brecha exigua entre el primer y segundo lugar podría transformarse en una victoria amarga para Macri. Por el contrario, una superioridad mayor de 10 puntos resultaría un impulso vigoroso para el ballottage.

Si Macri finalmente llega a la jefatura de Gobierno se transformaría en un referente ineludible de la oposición y podría disputarle el liderazgo nacional tanto a Elisa Carrió como a Roberto Lavagna.

A su vez, la competencia por el segundo puesto se convirtió en un enfrentamiento central de la elección porteña y sus consecuencias nacionales. El lugar lo disputan el ministro de Educación, Daniel Filmus, la carta del gobierno nacional para seducir a los porteños, y el actual jefe de gobierno comunal, Jorge Telerman, quien agrupó a sus espaldas a la Coalición Cívica de Elisa Carrió, radicales y sectores del Partido Socialista.

La resolución del segundo lugar será especialmente relevante para medir la sintonía del electorado con la gestión del presidente Néstor Kirchner, quien en la última semana jugó a pleno su participación en la campaña y su apoyo a su ministro.

Desde su fallida intervención en los comicios de Misiones, donde triunfó la coalición opositora encabezada por el obispo Joaquín Piña, el presidente había reducido al mínimo sus intervenciones proselitistas.

Una buena elección de Telerman, por otro lado, otorgaría nuevas fuerzas a Carrió para robustecer su candidatura presidencial.

Los comicios de la Capital Federal, por lo tanto, tendrán consecuencias directas en el delineamiento de las coaliciones opositoras. Un triunfo oficialista entregaría nuevo oxígeno al gobierno de cara a la renovación presidencial y en un tramo complejo de su gestión.


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