“Analizar en caliente”

Por Redacción

Dicen que no hay que analizar en caliente las situaciones de nuestra vida, ya que es posible que luego tomemos decisiones que no sean las correctas; pero también están quienes afirman que en caliente uno dice la verdad o lo que siente… en caliente no te guardás nada, aunque a veces es difícil volver de una calentura. En primer lugar, no creo que la mayor parte de los que eligieron a Macri hayan votado por un cambio económico, y digo esto porque el país no está en malas condiciones si lo comparamos con las crisis económicas en el gobierno de Alfonsín o De la Rúa. No estamos en el mejor de los mundos pero, comparada con otras épocas, esta vez estábamos con menos presiones económicas. Entonces, ¿qué fue lo que llevó a los ciudadanos a votar por más del 50% a Macri? Un sentimiento de valoración de uno mismo por encima de los demás. Es lo que llaman soberbia, y muchas veces el poder te hace soberbio, y eso se paga, y se paga en las elecciones, así pierden los partidos y por sobre todo pierden los funcionarios. Pero ¿y el pueblo, qué? Esa rara conjunción de seres que se entremezclan en las urbes y que viven más tranquilos en los lugares alejados, millones de habitantes a los que los gobernantes prometen ayudar, seres humanos de carne y hueso que todos los días van a trabajar, que crían a sus hijos, y los que no tienen nada –porque parece que los modelos económicos no los tienen en cuenta–, esos seres humanos necesitan imperiosamente aferrarse a algo o alguien, y cuando la soberbia finalmente toca a su puerta es cuando ellos nunca olvidan esa cachetada. Un amigo me contaba una anécdota de hace pocas semanas: estaba en una cena con gente que apoyaba al gobierno actual y le preguntan a una moza por quién iba a votar. Ella dijo “por Macri”. Enseguida le reprocharon de la peor manera su voto, y la trataron tan mal que no hicieron nada más que fidelizar su elección. Una obrera votando a Macri es algo extraño, y lo digo sin terceras intenciones, porque se supone que a los ricos y empresarios los votan los de su paño, pero ocurre que cuando uno trata o destrata al otro es posible que estas cosas ocurran, y tal es así que más del 50% de los argentinos, entre los cuales hay obreros, profesionales, empresarios, etc., votaron por el candidato de las corporaciones y los empresarios, y esto debe llevar a reflexión a propios y extraños. A los macristas, que desde ahora se encontrarán con un pueblo que seguramente les hará ver sus necesidades pero que no va a querer renunciar a sus derechos ni conquistas, y al pueblo, que va a tener contacto con gente que ellos nunca pensaron que se les acercaría, que “no son de su palo” como suelen decir los pibes, y con los que tendrán que dialogar aunque existan a veces grietas muy difíciles de zanjar, y cuya historia siempre los ha tenido a unos de un lado y a los otros del otro. Veremos qué sucede, veremos si este experimento de juntar al poder económico concentrado con el pueblo da buenos resultados para nuestra querida patria. Me reservo dos sentimientos, uno de gran duda y otro de esperanza. Jorge L. Fernández Avello DNI 12.862.056 Bariloche

Jorge L. Fernández Avello DNI 12.862.056 Bariloche


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