Angostura recupera verde y lucha con los números

La economía se mueve muy poco y las reservas son realmente pobres





“Hace seis meses si nos decían que el volcán en diciembre seguía en actividad seguramente nos suicidábamos en masa. Hoy estamos más acostumbrados”, aseguró un empresario del sector turístico. A punto de cumplirse seis meses de la erupción del Cordón Caulle, la frase logra sintetizar el ánimo de la población. El verde fortalecido y recién descubierto trae alivio, aunque se hace difícil revertir la imagen gris de los primeros tiempos que aún permanece en el recuerdo de los potenciales visitantes.

Los pronósticos económicos negativos de junio siguen vigentes. En octubre y noviembre, cuando en general las cabañas concretan las reservas de enero, el movimiento fue escaso. En el sector hotelero hay preocupación sobre la temporada de verano y ya hay establecimientos hoteleros importantes que analizan cerrar sus puertas. En algunos casos no definitivamente, pero al menos por un tiempo para reducir las pérdidas.

En estos seis meses la economía local sobrevivió gracias a los trabajos de limpieza de cenizas que ocuparon mano de obra local, la ayuda de los créditos del Iadep y los subsidios Repro, que esperan se extiendan hasta marzo. Según la Asociación de Hoteles el promedio de ocupación desde julio hasta ahora habría sido del 5%, porcentaje que ni siquiera alcanzaría a cubrir el sueldo de los empleados.

En el rubro de la construcción, la caída también se sintió. “Los primeros tres meses la caída de ventas fue casi del 100%, ahora se reactivó un poco, pero comparativamente con el año pasado, estamos hablando de una reducción de un 60%”, detalló el propietario de un corralón de materiales de la localidad. Aseguró que las obras que hay son terminaciones previstas y obras pequeñas, ninguna obra grande o mega proyecto.

Por otro lado, señaló dos factores que generan incertidumbre entre quienes desean construir: “por un lado el volcán, si va a parar, y lo que pasa con el dólar, que desacelera y desalienta la inversión”.

Los comercios

En cuanto al sector comercial, después de la erupción surgieron más fondos de comercio a la venta y varios se dieron de baja.

La Dirección de Comercio del Municipio informó que sólo en los últimos seis meses se registraron 58 bajas de licencias comerciales. Durante el 2008 hubo 74 bajas; en el 2009, 62 y en el 2010, 93.

El cierre de algunos comercios y el ajuste de los valores de los alquileres de locales, sobre todo en la avenida principal, generó varias mudanzas de comercios que mejoraron su ubicación o espacio.

“Particularmente me ayudó. Tomé el riesgo en el peor momento de la villa pero mejoré mis ventas”, reconoció un comerciante de la avenida que se mudó en los últimos meses.

Paralelamente, por la incertidumbre económica y el hecho de que el volcán sigue en actividad, continúa la emigración de familias hacia otras ciudades. En algunas empresas de mudanzas tienen turnos dados hasta fines de diciembre.

Las expectativas y las miradas ahora están puestas en la temporada de verano, que se espera, sea “medianamente satisfactoria”.

El escenario es complejo, pero hay voluntad para salir adelante y ser otra vez un destino elegido.

Se cumplirán seis meses desde la erupción del volcán y la economía de Villa La Angostura apenas sobrevive.

MARIANA FERNÁNDEZ

mfernandez@rionegro.com.ar


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