Apostar al semillero

Balboa-Guerrero ya son el presente. El desafío estará ahora en apoyar y ampliar el número de jóvenes palistas.





VIEDMA (AV).- No hay dudas que Franco Balboa y José Luis Guerrero son dos palistas con gran futuro. Muchos de sus colegas coinciden en que tienen un potencial enorme. Lo aseguró incluso Santiago Scalesi, archirrival de la dupla que se quedó con la 38ª edición de la Regata del río Negro. En ellos se visualiza el futuro del canotaje, pero la incógnita gira alrededor de mantener ese binomio que quiere seguir cosechando coronas. Sin dudas demostraron que tienen química. Durante las etapas siempre anduvieron juntos en el campamento, pensando en las estrategias antes de largar y compartiendo buenos momentos. Balboa había asegurado hace unos días que “José Luis es un compañero de fierro y ojalá sigamos juntos por mucho tiempo”, mientras que Guerrero agradeció “haber encontrado a un buen amigo, dentro y fuera del agua”. Se conocieron hace años cuando integraron el equipo nacional juvenil y la idea fue seguir creciendo. Claro que sin apoyo económico será difícil. Guerrero desnudó una realidad que se repite en el canotaje. Todo es amateur y sin ayuda de auspiciantes no se puede correr. El palista viedmense estuvo cerca de no participar este año porque tenía todo arreglado para trabajar en Las Grutas en el verano, pero su compañero lo convenció para volver al bote y le consiguió un trabajo para juntar plata para poder competir. Difícil situaciones que se repiten en otras embarcaciones, tal vez el escaso número en K2 junior y senior se debió a esa falta de ayuda. En el caso de la categoría elite fueron 9 botes mientras que en los juveniles tan sólo 6. Ese será el reto de las escuelas provinciales y municipales para la próxima edición: tratar de sumar botes en esas categorías porque por ahora el semillero es pobre. Es verdad que en el último tiempo han nacido nuevos clubes como Deportivo Boulevard de la capital rionegrina y Regatas de Plottier, pero habrá que darles tiempo para el progreso y la formación. La buena en esta ocasión fue la embarcación junior de Fortín de Conesa (Maxi Penchulef – Gabriel Ñanco), donde se está realizando un buen trabajo en esa zona. De todas maneras sorprende la ausencia de clubes importantes de la región. Es para destacar el buen trabajo que realizó la Escuela Municipal de Patagones que está a cargo de Néstor Pinta. Fue el club que más triunfos logró. Metió cinco triunfos de 12 embarcaciones con Lorena Ibáñez y Andrés Silva (K2 mixto), Alfredo Quiñanao (K1 senior), Andrés Busnadiego y Hugo Cerda (K2 Master A), Gastón Pezatti (K1 Master A) y Erick Rivero y Ramiro Salazar (Travesía Caballeros A). Además quedó segundo en K2 junior con Maxi Domínguez y Abraham Saavedra que por un error en la penúltima etapa perdieron la Regata. En cuanto a la organización que estuvo a cargo del club Náutico La Ribera tuvo sus aciertos con la largada cada 30 segundos, tras la feroz pelea en el agua con algunos K2 senior para calmar los ánimos, aunque a partir de ahora deberán pensar que se puede volver a repetir esas situaciones para la próxima edición. Otro de los puntos a mejorar será la llegada. Cuando Balboa y Guerrero cruzaron la llegada el festejo no fue completo por una confusión de los organizadores quienes creían que aún faltaba una vuelta al circuito. De todas formas la nueva etapa de la Vuelta a los Puentes sigue generando opiniones favorables en el público que respondió a la convocatoria y tiene la chance de ver a los palistas en acción. Son aspectos a mejorar para la próxima edición que será la 39ª, donde la Regata cumplirá sus 50 años del espectáculo madre de la región.


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